Reveladora plática con el legendario trombonista Reynaldo Jorge

Cultura

JAIME TORRES TORRES

PRENSA SIN CENSURA

El trombonista Reynaldo Jorge Ruiz, de 76 años, es una de las leyendas vivientes de la salsa.

En la coyuntura del concierto que el 27 de marzo presentará junto al pianista Edsel Gómez en la Sala Punto Fijo de Bellas Artes, Prensa Sin Censura, versión radio digital, lo entrevistó para documentar su historia en sus plataformas mediáticas.

Reynaldo Jorge es de los sobrevivientes de la explosión de la salsa a nivel mundial tras el concierto de la Fania All Stars en el Cheetah, el 26 de agosto de 1971. 

Junto a Reynaldo, aun viven Bobby Valentín, Orestes Vilató, Adalberto Santiago, Richie Ray & Bobby Cruz, Ismael Miranda y el MC Israel ‘Izzy’ Sanabria.

Es la primera vez que a este periodista cultural se le presenta la oportunidad de conversar con Reynaldo, nacido en Santurce, pero cuya familia es oriunda de Arroyo, Puerto Rico.

Reynaldo, trombonista gracias al profesor Nicomedes Cora, de la Escuela de Bellas Artes Luchetti en el Condado, es toda una institución de la música popular.

Edsel Gómez, quien residió en Brasil, tocó piano con su orquesta y el 27 se reencontrarán en Bellas Artes en un concepto orientado al jazz latino. 

El único disco como director de orquesta de Reynaldo Jorge fue lanzado en 1981 por Bárbaro Records, división de Fania, con músicos como Juancito Torres, Chembo Corniel, Carlos Soto, Daniel Ponce y otros.

En el álbum “No sufro” Reynaldo incluye composiciones originales y de Luigi Texidor y Adalberto Santiago, arregladas por él, Marty Sheller y Joe Manozzi, trompetista italoamericano que trabajó con la Típica 73.

“Tuve músicos jóvenes que después de mi orquesta pasaron a Ray Barretto y con Luis Esteban Ortiz. Yo estaba en Nueva Jersey y de ahí brincaron a Nueva York a tocar con las orquestas de allá. Mi orquesta no continuó por diferentes razones. Una de ellas, lo difícil que se me hacía tocar por no tener un hit. Decidí quedarme con la Fania viajando”, señala Rey, quien ha regalado numerosos solos considerados épicos, como el de “Huracán” del disco “Something New” de Bobby Valentín y el de “Contrabando” del “Antecedente” de Rubén Blades y Son del Solar, donde encabezó un dúo poderoso con su homólogo Papo Vázquez.

Tras una carrera de casi 60 años, Reynaldo sigue activo, aunque ya no practica como antes. “Me mantengo con la memoria muscular. Ya no practico como cuando era joven, que lo hacía seis horas al día. Ahora, a mi edad, practico poco y me cuido”.

Su trombón próximamente será parte de la exhibición de música latina del Smithsonian Institute en Washington. Hoy le agradece al profesor Nicomedes Cora, integrante de la orquesta Mingo y sus Whoopi Kids, punta de lanza en la carrera de Ruth Fernández.

“Estuve 12 años estudiando con el maestro. Desde séptimo grado. Llego a la escuela Luchetti en el Condado, que enseñaban música y arte. Yo seguía a Cortijo y su Combo. Yo no sabía lo que era un trombón porque Cortijo lo que tenía eran trompetas y saxofones. Nicomedes Cora me dice: ‘Se acabaron los saxofones, pero como tienes los labios grandes, aquí tienes un trombón’. Ese fue mi inicio en 1963 con el trombón y en 1965 a los 15 años comencé a tocar profesionalmente”.

Durante 20 años Reynaldo ejerció como maestro de música en escuelas de Newark. Tras su retiro de los planteles de Nueva Jersey, en 2017 regresó con su señora esposa  a residir aquí, ejerciendo poco tiempo como profesor en el Conservatorio de Música de Puerto Rico.

Reynaldo, padre de un varón y tres hembras, hoy profesionales, inició su carrera en Puerto Rico. A los 15 años debutó con Joe Thomas; luego tocó con el Conjunto Latino, donde en el Miramar Center, alternaron con las orquestas que venían de Nueva York, y también trabajó con Chacón y sus Batirrítmicos, con la que realizó su primera grabación. 

A los 19 años debutó con Bobby Valentín, grabando en “Se la comió” y “Something New”. Su debut con la Fania All Stars fue precedido por su etapa con Cortijo y su Bonche, con los cantantes Che Delgado y Marvin Santiago.

Ismael Rivera llegó a un club donde estábamos tocando y me dijo: ‘cuando te vayas a Nueva York, tienes trabajo conmigo’. Me mudé a Nueva York y empecé a tocar con Kako e Ismael Rivera, que tenían el hit “Mi negrita me espera”. La orquesta de Kako e Ismael Rivera abrió a la Fania en el Cheetah en agosto de 1971”.

Durante la prueba de sonido, Jerry Masucci se le acercó y le dijo que si quería tocar con la Fania porque los arreglos eran para tres trombones y solo estaban Barry Rogers y Willie Colón.

“Así comenzó todo. Entré como segundo trombón a tocar con mi ídolo que era el señor Barry Rogers, que lo escuchaba desde joven con La Perfecta de Eddie Palmieri”, dijo Reynaldo, quien también tocó con Willie Colón durante su etapa con Rubén Blades, coincidiendo con Papo Vázquez, José Rodríguez, Leopoldo Pineda y Lewis Khan.

Hoy describe la personalidad de Barry como amigable y muy tranquilo. “Siempre hago la anécdota de que en ese tiempo no habían pianos eléctricos. Cuando tocaron en el Miramar Center el piano estaba bien desafinado y Barry sacó sus herramientas y afinó el piano. Entonces, comenzó La Perfecta. Cuando escuché los trombones de Barry Rogers y José Rodríguez quedé anonadado. Con los años tuve el privilegio de grabar en los dos discos de La Perfecta II”, recordó Reynaldo, quien también integró la banda Puerto Rico 2010 de Fran Ferrer.

Si bien Barry fue su ídolo, del trombonista carioca José Rodríguez se nutrió como músico. “Tocamos juntos con el Grupo Folklórico y Experimental Nuevayorquino. Me daba consejos y llevaba a tocar. Con él aprendí de la batucada porque tocábamos en carnavales en diferentes lugares en Nueva York para el mes de febrero. Y con él tuve la oportunidad de ir a tocar a Egipto en la despedida de año de 1977”. 

Después de la desaparición de figuras emblemáticas de la salsa, como Eddie Palmieri y Rafael Ithier en 2025 y Willie Colón en semanas recientes, Reynaldo Jorge ve la salsa atravesando por un proceso de renovación.

“La salsa dura todavía tiene su fanaticada y personas que siguen con la antorcha, como El Gran Combo, Bobby Valentín y Willie Rosario, que aun están. Y jóvenes como Willito Otero y otros cantantes de este género que son buenísimos. Y gracias al Conejo Malo, la salsa ha tenido un auge. La salsa nunca muere”, afirmó Reynaldo al recordar que en sus conciertos en Estados Unidos, previo a la residencia de “Debí tirar más fotos” en el Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot, Bad Bunny proyectó en sus espectáculos imágenes del concierto de la Fania en el Cheetah.

Los boletos para el concierto de Edsel Gómez y Reynaldo Jorge en Bellas Artes se consiguen en pietix.com

Reynaldo Jorge. Foto/suministrada

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