Rechazo de la comunidad científica al PC25 que redefine la zona marítimo terrestre

Ambiente

Coalición de Base Comunitaria

Las playas son una de las infraestructuras naturales más importantes de la costa, ya que brindan un importante servicio de protección costera, recreación y como ecosistema natural.

Por generaciones, hemos disfrutado de ellas y es un ecosistema que nos caracteriza como isleños y caribeños. Son estas playas y sus recursos las que nos han dado espacios para socializar, alimentarnos y ser sustento de familias costeras.

Además, nuestras costas guardan historias de nuestros ancestros, que reafirman nuestras raíces de pertenencia y tradiciones costeras.

Nosotros, como coalición de organizaciones comunitarias y ambientales, rechazamos la aprobación del Proyecto de la Cámara 25 por la Cámara de Representantes, que atenta contra la protección ambiental, el dominio público costero y el acceso histórico a las playas.

Actualmente, el proyecto se encuentra referido ante la comisión de Turismo, Recursos naturales y Ambiente del Senado de Puerto Rico. Esta medida, que busca enmendar la Ley de muelles y puertos de Puerto Rico al redefinir la Zona Marítimo Terrestre (ZMT), podría legalizar estructuras en áreas consideradas de dominio público, como márgenes navegables de los ríos y las franjas de las costas que se cubren y descubren por las mareas.

El PC 25 no considera comunidades que llevan generaciones viviendo en la costa; a los pescadores que sustentan a sus familias y aportan al comercio local; ni a las generaciones futuras que cuestionarán por qué, cuando tuvimos el momento no cuestionamos a quienes dicen gobernarnos, no debemos quedarnos de brazos cruzados ante la situacion actual del pais.

El PC 25 tampoco considera cómo eventos climáticos extremos frecuentes, como el aumento del nivel del mar, la erosión costera y el calor extremo, empeorarán la economía (azul) y el turísmo local, que depende intensamente del acceso a los balnearios y las playas.

Con esta aprobación, se contradice a la Ciencia, las recomendaciones tanto de expertos y el insumo de líderes comunitarios, mientras que se favorecen modelos de desarrollo insostenibles.

Por estas razones, NOS OPONEMOS ROTUNDAMENTE A LA APROBACIÓN DE ESTA MEDIDA.

Asimismo, en el proceso de vistas, no se contó con voces expertas en Oceanografía, Geología, ni Biología Marina. Tampoco se incluyeron entidades pro-ambiente y desarrollo sustentable, ni a las comunidades directamente a ser afectadas. A pesar de la oposición al PC 25, como quiera se enmendó sin contemplar la pérdida de playas arenosas acelerada alrededor del archipiélago, el cambio climático ni los impactos antropogénicos.

No obstante, el Proyecto de Senado 628 presenta una definición más abarcadora y que considera la crisis climática, y lee así:

“El espacio de las costas de Puerto Rico y las islas dentro de las aguas territoriales bajo su jurisdicción, que es bañado por el mar en su flujo y reflujo y que se extiende hasta los lugares alcanzados por las mareas máximas vivas equinocciales o por los eventos de oleaje asociados a un período de retorno de un año, cualesquiera de las dos que se manifieste más tierra adentro. La Zona Marítimo Terrestre forma parte de los Bienes de Dominio Público Marítimo Terrestre que además incluyen los terrenos ganados al mar y los rasgos geomorfológicos, topográficos y geográficos propios de la ribera del mar como estuarios, marismas, manglares, salitrales, lagunas, las dunas y bermas formadas por la acción del viento o del oleaje, las playas, así como las áreas modificadas por el mar que se convierten en parte de su lecho por causas naturales o antropogénicas. Para todos los efectos civiles, la Zona Marítimo Terrestre será considerada patrimonio del Pueblo de Puerto Rico.

Este proyecto, de la autoría de la senadora Ada Álvarez Conde, fue creado por petición de geólogos, oceanógrafos, biólogos marinos, y otros expertos que nos acompañan hoy, como el director del programa Sea Grant UPR Recinto de Mayagüez, Ruperto Chaparro; y la bióloga y activista científica Heidi Morales.

Sin embargo, este proyecto recibió un informe negativo de parte de la Comisión de Turismo y Recursos Naturales y Ambientales a pesar de que el mismo Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la Junta de Planificación, la Autoridad de los Puertos y la Oficina de Presupuesto de la Asamblea Legislativa reconocen la importancia de una redefinición de la Zona Marítimo Terrestres.

Mencionan que el PS 628 es una duplicación de esfuerzos en la redefinición de la ZMT y recomiendan la consolidación de los esfuerzos.

Como coalición, exhortamos la utilización, propuesta por expertos del PS 628, así como la reintegración y ampliación de todas las áreas que componen la Zona Marítimo Terrestres.

Usando como base los estudios de la doctora Maritza Barreto, en la que playas se erosionaron hasta 60 m tierra adentro durante los eventos atmosféricos del 2017 ya una ZMT de 50 m no es segura para la realidad actual. Por tal motivo exigimos la ampliación de esta zona a unos 150 m a 200 m tierra adentro. Esta extensión proveerá espacio y tiempo para que medidas de restauración verdes puedan comenzar a tener efecto.

Además, estamos claros que esto no es suficiente y que debemos contemplar el movimiento a lugar seguro de las comunidades costeras a lugares que no se les prive de sus tradiciones culturales e identidad. Si tenemos que remover nuestras comunidades costeras generacionales tampoco se debe promover la construcciones en esta zona para un mal llamado “desarrollo económico”.

Debemos movernos a un desarrollo realmente sustentable que tome en consideración el cambio climático y las necesidades de nuestras comunidades y no la de los grandes intereses de desarrollo externos a la realidad del país

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