Comunidad
JAIME TORRES TORRES
Prensa Sin Censura
La líder comunitaria Milliam Carrasquillo Cuevas, quien como profesional del Concilio de Salud Integral sirve a los vecinos, en su mayor parte adultos mayores enfermos, de Las Carreras y Villa Cristiana, reveló que el mayor desvelo de los residentes es perder las casas que por décadas han habitado en Loíza.
Carrasquillo Cuevas acompañó a Prensa Sin Censura a un recorrido por la orilla de la playa y por parte del vecindario a punto de ser tragado por el mar.
La joven mujer explicó que el revestimiento con piedras que la administración municipal de Loíza ha establecido en parte de Parcelas Suárez y Las Carreras no garantiza seguridad, justo como la semana pasada los científicos Dra. Mariela Declet Pérez, Ricardo Laureano y Alegna Malavé Marrero explicaron a este medio.
La solución más razonable sería reubicar las comunidades del litoral, demoler las edificaciones y promover que la propia naturaleza, mediante la creación de dunas y la reforestación del litoral, se atempere a los retos de la erosión costera por el aumento en el nivel del mar y las marejadas de temporadas como la que se avecina en marzo.
“Estamos desde la orilla del revestimiento de piedras en Las Lucas, un revestimiento que es el último que se hizo; que sabemos que es temporero, pero estamos preocupados porque vemos como ha ido socavando no solo la marejada sino que se obstruyó el paso de las aguas de lluvia [pluviales]. Cuando llegue la nueva marejada sabemos que no solo va a afectar a Las Lucas, sino a la comunidad Villa Cristiana”, señaló Carrasquillo Cuevas a este medio independiente.
“Este revestimiento lo hizo la alcaldesa. Esta área de la costa se vio muy afectada. Los residentes quisimos sembrar para hacer algo con nuestras manos porque estábamos desesperados y llegaron las piedras. Ahora estamos doblemente desesperados porque sabemos las consecuencias de poner material que no es amigable con el mar y sabemos que no va a durar mucho porque el mar se las va a llevar y cuando venga va a venir con más fuerza”, expuso Carrasquillo Cuevas al apuntar que la comunidad en general sabe que no es la solución.
“El mar ha llegado a los patios traseros de nuestros residentes, cuando nunca estuvo ahí. Realmente las piedras han provocado que en otras áreas como la Calle 10 en Parcelas Suárez y aquí en Las Carreras y Las Lucas ha ido afectando las comunidades a su lado”, añadió.
Carrasquillo Cuevas coincidió con la premisa de este medio en el sentido de que la alcaldesa Julia Nazario Fuentes tiene la mejor intención de resolver la emergencia.
“Ha tenido la mejor intención, pero también es importante que escuche porque aquí llegaron expertos que hablaron con la comunidad y se reunieron con los líderes comunitarios. Cuando ella hizo las reuniones de erosión costera los mismos [expertos] que ella invitó le dijeron que no era la solución para sus comunidades y la costa”.
Ante la presente emergencia, la líder loiceña formuló un llamado a la alcaldesa Julia Nazario Fuentes, al secretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales Waldemar Quiles y a la gobernadora Jenniffer González.
“Reafirmo mi compromiso con las comunidades. Estoy en una comunidad que no se ve afectada por el mar, pero yo soy loiceña. A mí me duele y afecta lo que sufren nuestras comunidades. Es de suma importancia que se sienten a la mesa y nos escuchen como residentes y loiceños que vivimos aquí y conocemos lo que ha sucedido aquí. Que se sienten a pensar con claridad qué nosotros necesitamos y cuál es la solución”, sostuvo Carrasquillo Cuevas.
“Nuestros viejos están solos; nuestros niños tienen muchas necesidades y a nosotros lo que nos toca es ser empáticos y comprensivos. Ninguna persona quiere dejar su residencia. Ninguna persona quiere irse, pero es importante salvar sus vidas. Los líderes comunitarios estamos activos para trabajar con nuestros adultos mayores”, puntualizó la líder loiceña.
Mientras, el señor Pedro Ortiz, de Los Lucas, entre Villa Cristiana y Las Carreras, agradeció a la alcaldesa Julia Nazario Fuentes por el revestimiento de piedras al frente de las residencias de su familia.
“Hace 67 años que soy residente de Los Lucas. Mi mamá tiene 90 y mi papá murió de 97 años. Todo ese tiempo han vivido aquí. Aquí se han ido más de cuatro carreteras. No vinimos a vivir aquí para coger el área de la playa. Nosotros nacimos y nos criamos aquí. Adentro allá [dijo señalando hacia el mar] jugábamos pelota. Se han ido como cuatro o cinco casas y el Rico Mar, que era un restaurante, también se fue. Gracias a la alcaldesa, que no es de nuestro partido, vino a bregar con esto para que no se fuera la casa de mi familia”.

