Ambiente
La comunidad de Ranchos Guayama, en Salinas, vuelve a salir victoriosa tras enfrentar al señor Ariel Torres Meléndez y a CODEPOLA, quienes en el año 2021 comenzaron la construcción de un proyecto en una zona agrícola protegida, con servidumbre de equidad y sin los permisos correspondientes.
En el lugar se depositaron gomas sin autorización, hecho confirmado por el General Reyes y por el exsecretario del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), Rafael Marchargo.
Además, construyeron 42 canchas de tiro sobre el Acuífero del Sur, sin contar con los permisos requeridos en un Suelo Rústico Especialmente Protegido.
La semana pasada, durante una vista de estatus, la representación legal de Ariel Torres y CODEPOLA informó que ya no tienen interés en continuar con la construcción del polígono en Ranchos Guayama, Salinas. Esta decisión ocurre luego de haber perdido el injunction temporero y permanente, así como el caso de difamación que el Tribunal de Primera Instancia les desestimó.
Para el 2026 permanecen activos la reconvención, el asunto de la Regla 14.1 y la servidumbre de equidad, casos llevados por los licenciados José M. Colón Pérez y Segundo Meléndez, en representación de la comunidad de Ranchos Guayama y de ASPA, Inc.
En el DRNA se espera la imposición de multas, luego de que la representación legal de Ariel Torres y Roberto Ramos aceptara los señalamientos imputados por la agencia, los mismos que ASPA denunció desde el primer día y por los cuales fue objeto de una Querella del DRNA en un proceso administrativo.
No es la primera amenaza
Entre 1990 y 1995, la comunidad luchó contra el propuesto mega vertedero regional de Browning Ferris Industries (BFI) sobre el Acuífero del Sur. Gracias a la unión vecinal, el proyecto fue detenido.
En 1999, nuevamente se intentó realizar un negocio violando la servidumbre de equidad. Nuestro vecino Benny llevó el caso hasta el Tribunal Supremo, que ratificó la servidumbre en el caso Rodríguez Pérez v. Gómez, 5 T.C.A. 373, el cual sentó jurisprudencia en cuanto a las servidumbres.
En 2021, Ariel Torres Meléndez intentó desarrollar sin permisos, violando la servidumbre de equidad, con el apoyo público de la alcaldesa de Salinas, Karilyn Bonilla. La comunidad denunció que maquinaria del Municipio fue utilizada en el lugar.
ASPA, mediante la Ley 141 de Transparencia, solicitó las bitácoras de uso; sin embargo, bajo juramento en el tribunal se indicó que no existían, en aparente violación a las ordenanzas municipales y a la Ley de Municipios Autónomos.
También brindaron apoyo a este proyecto el exrepresentante del Distrito 30 por el PPD, Luis “Narmito” Ortiz; el exsenador del Distrito de Guayama por el PPD, Héctor Santiago; la representante Estrella Martínez; y la entonces senadora del Distrito de Guayama, Gretchen Hau.
La comunidad denuncia que, mientras se respaldaba este desarrollo, se utilizaban agencias para atacar directamente al presidente de ASPA, José Cora, y se le negaban servicios a la comunidad.
Los que no abandonaron la lucha
En contraste, la comunidad recibió el respaldo solidario del Padre Carlos Gruñón; la senadora María de Lourdes Santiago; la exsenadora Mariana Nogales; el representante Denis Márquez; la Representante Nelie Lebrón ; la representante Adriana Gutiérrez; el representante del Distrito 30 Fernando Sanabria; Jorgito Díaz, candidato a la alcaldía en primaria por el PNP; la candidata a la alcaldía por el PIP Litzy Alvarado; el candidato al Senado por el PIP Víctor Alvarado; el Campamento contra las Cenizas de Peñuelas; la Casa Tallaboeña; y ciudadanos solidarios de Arroyo.
Gracias a esa solidaridad y a la firmeza comunitaria, Ranchos Guayama vuelve a salir victoriosa.
A quienes miren hacia Ranchos Guayama, Salinas, como posible blanco para negocios que violen la ley o atenten contra nuestro ambiente, les recordamos: aquí hay una comunidad organizada que ha defendido su territorio en tres ocasiones y está dispuesta a hacerlo nuevamente.
ASPA continuará enfocada en los problemas comunitarios, la falta de servicios y la fiscalización constante.
Ranchos Guayama no se rinde.

