Olvidado en Dorado un maestro de música de Bad Bunny

Justicia social

JAIME TORRES TORRES

Prensa Sin Censura

El violinista Ángel Olmos, por muchos años maestro de música del Departamento de Educación y un jazzista respetado que participó en el Puerto Rico Jazzfest y grabó alrededor de media docena de álbumes como solista, vive solo en condiciones de estrechez en el sector San Carlos del Barrio Higuillar de Dorado.

Con 70 años, Olmos, quien fue maestro de música de Benito Martínez, hoy el internacionalmente reconocido artista urbano Bad Bunny, no puede caminar por problemas en las caderas y las rodillas, aparte de que ha perdido la visión del ojo derecho.

Olmos contactó a Prensa Sin Censura para visibilizar su situación, esperanzado en que el Municipio de Dorado y su alcalde Aníbal José Torres le den la mano, asignándole una ama de llaves, una enfermera y con el servicio de almuerzos.

Su alimentación, porque no puede sostenerse de pie, se limita a emparedados de jamón y queso.

“Señor Aníbal José Torres soy de Dorado. Si pueden ayudarme con lo de la ama de llave y con la operación lo agradeceré. Necesito que me operen para nuevamente dar clases y se útil. Me pueden llamar al 787-467-4098”, dijo Olmos.

Antes de finalizar la entrevista, Ángel Olmos evocó sus memorias de los años en que impartió clases de música a Benito Martínez.

“Fuimos maestro de música de Benito en Vega Baja. Era una persona sumamente humilde y callada. Es muy talentoso. Él entona. La gente se cree que él canta así. Él optó por ese estilo, pero puede cantar cualquier estilo. Tiene una voz afinada. No me sorprende a dónde ha llegado porque siempre ha sido un luchador, muy trabajador y humilde”, señaló Olmos, quien se lastimó las rodillas y caderas subiendo las escaleras de las escuelas en que impartió el pan de la enseñanza, además de varias caídas. 

Ángel Olmos, quien también dirigió su propia charanga, es un violinista educado bajo la influencia de Stephen Grapelli, Doc Cameron y Jean Luc Ponty.

Un artista de la trayectoria de Ángel Olmos, con la salud tan quebrantada, de seguro pasaría inadvertido si no se hubiese comunicado con este medio independiente.

Su aspiración, al presente, es caminar y reanudar sus clases de violín.

Para ayudar a Ángel Olmos llame al 787-467-4098.

Ángel Olmos. Foto/Prensa Sin Censura

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