Ambiente
Comunicado y video de Ceiba Despierta
Exclusivo para Prensa Sin Censura
El video que acompaña esta nota fue producido con información técnica, científica y material explicativo sobre el Proyecto de la Cámara 25 (PC 25) que pronto estará bajo la consideración del Senado de Puerto Rico.

La información del video proviene de un análisis científico inicial, realizado por profesionales con experiencia técnica, como ingenieros, planificadores ambientales, abogados, físicos y oceanógrafos, entre otros.
Este mismo material compartido en exclusiva por Ceiba Despierta es evaluado en paralelo por abogados, quienes desarrollarán el análisis legal correspondiente.
El trabajo es colectivo.
El objetivo es informar a las audiencias de Prensa Sin Censura con rigor y responsabilidad, separando claramente el análisis científico del legal, sin personalizar el contenido.
El lema de Ceiba Despierta es “Por el Pueblo y para el Pueblo”.
Ceiba Despierta
Intro:
El Proyecto de la Cámara 0025 (PC 0025) es una medida que propone cambiar cómo la ley define la Zona Marítimo Terrestre en Puerto Rico, que es la franja pública junto al mar. El proyecto busca medir esa zona usando solo mareas normales y dejar fuera eventos como huracanes y marejadas ciclónicas. Este tipo de cambio ha levantado preocupación porque podría facilitar nuevos desarrollos más cerca de la costa, algo que el país ya ha debatido antes con otras propuestas similares. En una isla donde las playas son un recurso público, natural y limitado, muchas personas se preguntan si estos cambios priorizan el uso económico del litoral por encima de cómo el mar realmente se comporta. Por eso, a continuación presentamos dos análisis distintos, uno científico y otro legal, para ayudar al pueblo a entender mejor qué se está proponiendo y por qué importa.
Análisis científico
Lo siguiente es un análisis por Joseph J. Melendez, meteorólogo retirado de la Fuerza Aérea.
¿De dónde sale la data que usa el PC 25?
La data que usa el PC 25 no se mide en Ceiba ni en Puerto Rico directamente.
Proviene de registros de mareas usados por agencias científicas para calcular promedios del nivel del mar.
Esa data viene de agencias federales como NOAA, que mide las mareas con instrumentos llamados mareógrafos.
¿Qué tipo de data es esa?
La data que se usa se basa en mareas normales, no en tormentas. Proviene de promedios llamados ciclos de 19 años, que describen mareas tranquilas, días normales y cambios lentos del océano. Esa data no incluye huracanes, marejadas ciclónicas ni otros eventos extremos, que son los que más afectan la costa de Puerto Rico.
En palabras simples: esa data describe días tranquilos, no los días peligrosos.
¿Por qué esa data ya no es suficiente?
Muchos de esos promedios se calculan con datos que terminaron hace más de 20 años y representan un mar más bajo que el de hoy. Desde entonces, el nivel del mar ha seguido subiendo, las tormentas han sido más intensas y las inundaciones costeras han aumentado. Eso significa que la “marea promedio” de antes ya no representa bien la costa actual.
En palabras simples: el mar de hoy no es el mismo mar de hace 20 años.
¿Cómo se hace ciencia del clima y del tiempo?
En meteorología y climatología no se usan solo 19 años de datos. Se utilizan series largas, muchas veces de 50 a 100 años, para poder ver tendencias reales, cambios a largo plazo, el aumento del nivel del mar y cómo han cambiado los huracanes y las lluvias con el tiempo. Usar periodos largos ayuda a no engañarse con promedios cortos.
En palabras simples: para entender el clima de verdad, hay que mirar muchos años, no solo unos pocos.
¿Cuál es el problema científico?
Las mareas normales ayudan a entender días tranquilos, pero no explican los días peligrosos. En Puerto Rico, los mayores cambios en la costa no vienen de las mareas, sino de los huracanes. Cuando se usan solo promedios antiguos, se pierde la visión completa, se ignora cómo el mar se comporta hoy y también cómo se comportará mañana.
En palabras simples: las mareas explican la calma, no los momentos de peligro.
Resumen:
La ciencia moderna mira el pasado largo, observa el presente y también analiza hacia dónde vamos. Cuando se usan datos viejos y promedios cortos, la información queda incompleta y no muestra el comportamiento real del mar.
En palabras simples: para entender el mar, hay que mirar el panorama completo.
PERSPECTIVA LEGAL
Lo siguiente es un artículo por el Lcdo. Ramon Figueroa dando una perspectiva legal:
Legisladores y Alcaldes: Si Aprueban Esta Medida, Serán Responsables de Lo Que Pase en la Próxima Catástrofe – No Dibujen Líneas en la Arena Contra la Naturaleza.
Hay momentos en que la política pública deja de ser un debate técnico y se convierte en una decisión moral. El Proyecto de la Cámara 25 (PC 25) es uno de esos momentos.
Si los legisladores aprueban una redefinición de la Zona Marítimo Terrestre que ignora huracanes, marejadas ciclónicas y aumento del nivel del mar, no podrán alegar ignorancia cuando lleguen las consecuencias. Porque la evidencia científica ya está sobre la mesa.
El PC 25 elimina del criterio de delimitación costera los eventos ciclónicos y sustituye un modelo dinámico por uno basado en mareas ordinarias. Eso significa, en términos reales, reducir el dominio público costero y abrir espacio para desarrollo privado más cerca del mar, aun cuando esas áreas han sido históricamente impactadas por huracanes.
No se trata de teoría. Se trata de historia reciente. Puerto Rico no vive huracanes “hipotéticos”. Vive huracanes reales. La costa de Puerto Rico no la define la marea tranquila. La definen las marejadas ciclónicas que han destruido comunidades completas. Ignorar eso en la ley no es desarrollo económico. Es transferir riesgo del sector privado al pueblo.
Porque cuando se permita construir en esas zonas y llegue el próximo huracán, el desarrollador no será quien pague la reconstrucción masiva. Será el país.
Los contribuyentes.
Los municipios.
Las comunidades costeras.
El propio análisis técnico establece que las marejadas ciclónicas son el principal factor de inundación costera en Puerto Rico y que el nivel del mar continúa aumentando. Aprobar legislación ignorando estos datos no es progreso. Es negligencia política institucionalizada.
Peor aún, el PC 25 podría crear conflictos con modelos federales de manejo de riesgo, afectando potencialmente acceso a fondos de mitigación y recuperación.
Traducido: más exposición al desastre y menos dinero para recuperarse.
Mientras el mundo costero fortalece protecciones ante el cambio climático, Puerto Rico corre el riesgo de debilitarlas. Y si eso ocurre, la responsabilidad no será abstracta. Tendrá nombres, tendrá votos y tendrá consecuencias históricas.
Los legisladores deben preguntarse algo simple: ¿Están votando para proteger el país o para facilitar desarrollo en zonas que saben que son vulnerables?
Porque después del próximo gran huracán no si ocurre, sino cuando ocurra el pueblo recordará quién votó para acercar el desarrollo al mar ignorando la ciencia, la historia y la realidad geográfica de esta isla.
El mar no responde a cabilderos.
No responde a presiones económicas.
No responde a discursos legislativos.
El mar responde a la física.
Y si esta medida se aprueba, no será la naturaleza la que falle.
Será el liderato político.
