Ambiente
JAIME TORRES TORRES
Prensa Sin Censura
Imagine que asiste con su familia a la playa del Corredor Ecológico del Noreste y no es posible encontrar donde colocar sus sillas, mochilas y neverita, excepto literalmente dentro del agua, donde rompen las olas, un área limitada, comparada con un estrecho pasillo por donde caminarían las personas.
Eso podría suceder si eventualmente el Senado aprueba el Proyecto de la Cámara 25, que enmendaría la ley de la zona marítimo terrestre, y la gobernadora Jenniffer González lo convierte en ley.
De la autoría del presidente Carlos ‘Johnny’ Méndez, ya fue aprobado en la Cámara de Representantes y ahora pasará a la ratificación del Senado que preside Thomas Rivera Schatz para luego ser enviado a la Fortaleza.
Luego de que Johnny Méndez retirara el PC 862, que hubiera colocado los recursos naturales de 15 pueblos del Noreste, Este y Sureste en manos de la ong Foundation For Puerto Rico, Prensa Sin Censura advirtió que no se debía bajar la guardia.
‘Nos toca organizarnos para paralizar el País porque son demasiados los reclamos por justicia’.
Alegna Malavé Marrero, Planificadora Social
Y sin vistas públicas la semana pasada aprobaron el PC 25, que representa una amenaza a la Reserva del Corredor Ecológico del Noreste, tres mil cuerdas entre Luquillo y Fajardo, que el propio presidente cameral ha dicho que conservarlas limita el desarrollo económico del Este.
Prensa Sin Censura entrevistó en el Corredor a la planificadora social y socióloga ambiental Alegna Malavé Marrero, quien conoce de la A a la Z la Ley de la Zona Marítimo Terrestre y explicó su repercusión e impacto de ser aprobadas las enmiendas.
“Nuestros gobernantes sirven a intereses corporativos a los que no les interesa la conservación de estos espacios para el disfrute de la población y para el bienestar y la vitabilidad en salud de los puertorriqueños”, dijo a Prensa Sin Censura la joven mujer que preside la organización sin fines de lucro Murciélago Beach Defenders.
Con su denuncia Malavé Marrero alude a un proceso de gentrificación, cuyo fin es excluir a los puertorriqueños del espacio natural mediante la redefinición de la zona marítimo terrestre, que discurre desde el mar hasta la tierra.
“Cuando usted enmienda la definición, quitando la parte que dice que cuando hay un huracán esas olas se levantan, arropan y bañan todo esto, uniéndose a la [tierra] y a este otro cuerpo de agua [una laguna salobre creada por el Río Sabana que desciende de El Yunque] se están obviando los elementos físicos de este espacio. ¿Para qué? ¿Cuál es la intención de decir que la zona marítimo terrestre se compone de unas olas que llegan hasta el espacio de la marea equinoccial, que es donde llega a través del año de manera regular? Todos conocemos que aquí vienen tormentas, frentes fríos y eventos de marejadas invernales y primaverales”, sostuvo.
La ola siempre entrará tierra adentro, recordó Alegna, tal y como se ha observado en las costas con un frente frío estacionario durante esta semana sobre el archipiélago.

“Si nosotros no lo tenemos en definición no se tomará en consideración a la hora de delimitar el espacio público de la playa del espacio privado donde se va a construir. Y eso es lo que hizo Johnny Méndez con la aprobación en la Cámara del PC25”.
Malavé Marrero explicó que la narrativa del PC25 de Johnny Méndez es coherente cuando propuso el PC862 para privatizar los recursos naturales de 15 municipios para que los administrara una ong.
“Lo hizo cuando entró en el cuatrienio y la gobernadora firmó una orden ejecutiva legalizando la ocupación ilegal del agua. Ahí se puede ver el entramado y diseño de una política pública dirigida a excluir al público del área de dominio público y privatizar la playa a través del cambio de definición y de órdenes ejecutivas, obviando la realidad física de qué ola va a entrar”.
A Alegna Malavé Marrero y sus compañeros ambientalistas les preocupa que el PC25 sea aprobado en el Senado.
“En el Senado se proponen proyectos que no reconocen el carácter dinámico y cambiante de la costa. No se puede tirar una línea de deslinde fija porque ya eso existe. En 2014 el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) tiró un deslinde nacional y eso está en la página, donde alrededor de Puerto Rico se ve una raya amarilla. Ese deslinde tiene unas partes anaranjadas que son los verificados cuando esa finca se vende. Es un proceso cambiante y dinámico. En el Senado pretenden aprobar una legislación que ayudaría a la legislación de la Cámara y se uniría a la orden ejecutiva de la gobernadora para, de facto, excluirnos de las áreas de dominio público en las costas”.

La planificadora social y socióloga ambiental advirtió que, más allá de inundar de llamadas el cuadro del Senado y enviar correos electrónicos a los senadores para que no aprueben el PC25, lo que también se coordina es la organización del Pueblo para una Huelga General.
“Tenemos que reunirnos como País para reflexionar sobre este avasallamiento que está haciendo el gobierno para excluirnos de nuestra razón de ser e identidad como boricuas que es estar en las costas. Necesitamos organizar el poder colectivo y tomar decisiones a largo plazo. Playa por playa nos seguirán robando y no podemos dormirnos en los laureles. Nos toca organizarnos para paralizar el País porque son demasiados los reclamos por justicia”, puntualizó Malavé Marrero.
La Reserva del Corredor Ecológico del Noreste, declarado así en 2013, consiste de amplias zonas de yerbas marinas, comunidades de coral, ciénagas, bosque costero y riqueza en biodiversidad, con cerca de 865 especies de flora y fauna, siendo posiblemente la zona de mayor actividad de anidaje del tinglar, el carey y otras especies de la tortuga marina que prácticamente no hallarían donde desovar y eclosionar sus crías.

