¡Alerta Puerto Rico! Podrían prohibirte manejar tu carro a los 70 años

Política

Nota del Editor: artículo de IDIBELL ARRIAGA publicado en sus redes en reacción a un proyecto de ley que prohibiría que las personas de 70 años o más manejen sus autos en las vías públicas del País.

Yo tengo 61 años: me faltan 9 para los 70. Esto significa que a los 70 no sirvo y sería un estorbo. ¿Qué le pasa GOBERNADORA? ¿Qué usted se cree? ¿Qué puede limitarme y quitarme mi libertad?

Aquí está la publicación.

¿LIBERTAD O ENCARCELAMIENTO? UNA LEY ABSURDA CONTRA NUESTROS MAYORES

A los 70 no se apaga la mente, se apaga la sensatez de quienes nos gobiernan.

Hoy no escribo desde la tranquilidad, escribo desde la indignación más profunda. Desde el asombro que produce ver cómo, en medio de problemas reales y urgentes, a nuestros legisladores se les ocurre la brillante idea de arrebatarle la libertad a un sector valioso de nuestra sociedad: los adultos mayores.

Acaban de sugerir una ley que prohibiría conducir a las personas de 70 años en Puerto Rico. Y yo pregunto, ¿con qué derecho?

Me llamo IDIBELL ARRIAGA tengo 61 años, una mente clara, un espíritu joven y la vitalidad de quien no se rinde. Parezco de menos edad y me siento con la capacidad de tomar mis propias decisiones. ¿Ahora un número en mi licencia,un simple capricho burocrático, va a determinar si puedo o no salir de mi casa, hacer mis mandados, visitar a mi familia o simplemente sentirme dueña de mi propia vida?

Mira, esto no empieza hoy. En la pandemia nos encerraron, nos obligaron a medidas, y lo aceptamos por un bien mayor. ¿Y ahora cuál es el «bien mayor»? ¿Declararnos oficialmente desechos públicos al cumplir 70? ¿Así pagan ellos nuestro esfuerzo de toda una vida? Nos quitan el libre albedrío, la libertad, la dignidad. De la noche a la mañana, pasamos a ser «unos desgraciados» que estorban. ¡Qué ingratitud!

Yo, que pensaba invertir en MI país, en mi retiro, en comprar mi casita y mi terreno para vivir en paz… ¿ahora me dicen que aquí no se puede vivir? Que mi futuro es un arresto domiciliario. Entonces, ¿qué me queda? ¿Irme del país que amo? ¿O simplemente, como dicen ellos, «liquidarme» en vida? ¿Que vaya ahora a comprar mi funeral y me entierre yo misma, porque total, para ellos ya estoy muerta en sociedad?

¿Qué les pasa? ¿QUÉ NOS PASA, PUERTO RICO?

Hablemos claro del envejecimiento en Puerto Rico. Hay un montón de ancianos y ancianas abandonados, perdidos en sus propias casas, que ni pueden comer ni salir. Hijos que los dejan a su suerte. ¿Y la «solución» del gobierno es AGRAVAR eso? ¿Encerrar también a los que SÍ podemos valernos, a los que SÍ tenemos fuerzas para ir al supermercado, al médico, al cine a distraernos un rato? ¿Van a condenarnos a la misma depresión, a la misma inanición lenta, por un número?

¡Es de una CRUELDAD ABSOLUTA!

Y no me vengan con cuentos. Si yo tengo 70 años y estoy lúcida y ágil, ¿por qué no puedo guiar? Pero si tengo 90 y dependo de otros, pues claro, la realidad es otra. ¡La clave está en la capacidad individual, no en la edad cronológica! Pero a ellos les resulta más fácil marcarnos con un sello y deshacerse del «problema». Limpiar las calles de «viejos», aunque para hacerlo tengan que matarnos en vida el espíritu.

Mientras en este país ardemos en llamas por problemas de verdad: la crisis de vivienda, el abandono y maltrato de ancianos en «cuidados», la violencia rampante contra las mujeres, la inseguridad ciudadana… Mientras eso ocurre, ¿en qué gastan el tiempo? En idear formas de enjaularnos. En quitarnos lo poco que nos da autonomía y dignidad.

¿Saben qué pasa cuando le quitas a una persona su independencia? La condenas. La condenas a una depresión absoluta ,a una angustia que te ahoga entre cuatro paredes. A llorar en cada esquina de tu propia casa porque el mundo, de repente, se redujo a lo que alcances a caminar. ¿Esa es la «protección» que ofrecen? ¿Protegernos hasta la tumba, acelerando el camino hacia ella con aislamiento y desesperanza?

Quieren que nos muramos más pronto. Que aceptemos que ya «no servimos». ¡Pues sepan que NO LO VAMOS A ACEPTAR!

¡Que se vayan al c…….con sus leyes ridículas!

Esta no es solo mi lucha. Es la lucha de todo aquel que cree en la justicia, en la evaluación individual y en el derecho a vivir con plenitud hasta el último día. Es la lucha de los que tienen 70, 75, 80 años y manejan con más precaución y pericia que muchos jóvenes. Es la lucha de los hijos que no quieren ver a sus padres convertidos en prisioneros en su propio hogar.

¡BASTA YA!

Exijo, y exigimos, que si de verdad les preocupa la seguridad vial, implementen evaluaciones periódicas y justas para TODOS, sin importar la edad. Evaluaciones reales. No castigos colectivos disfrazados de ley.

¿QUÉ NOS PASA, PUERTO RICO? ¿Dónde está tu humanidad?

Comparte esto si crees en la libertad. Compártelo si tienes un padre, una abuela, un ser querido mayor que merece respeto. Compártelo para que esta tontería no se convierta en realidad. ¡QUE SE VIRALICE!

No nos quiten el volante. Nos quitan la vida.

Idibell Arriaga.

Deja un comentario