In Memoriam
Prensa Sin Censura se une al gran dolor que embarga a la familia Padrón Kiess y al barrio Islote de Arecibo ante la repentina pérdida del licenciado Fernando Humberto Padrón Jiménez, conocido en su barrio como “el abogado de los pobres”, por su dedicación y entrega al servicio de las personas más vulnerables.
Fernando o Fernandito, como le llamaban todos, siempre se caracterizó por ese constante deseo de ayudar a todo aquel que acudía a él con alguna situación. Siempre será recordado, por su simpatía, su humor, su humildad, su empatía con los demás y su extraordinaria capacidad para litigar y defender las causas justas en las que creía.
Como muestra del legado de servicio y amor que dejó Fernando en su comunidad presentamos a continuación tres escritos de personas que lo quisieron recordar y honrar a través de sus testimonios.
El primero es de la licenciada Guimazoa Miranda, el segundo del joven Carlos E. Montalvo Roa y el tercero de Richie Rodríguez Abolafia.
Lcda. Guimazoa Miranda:
“Hoy es un día de profunda tristeza para todos los que tuvimos el privilegio de conocer al colega, amigo y compañero de batallas, Lcdo. Fernando Padrón Jiménez.
La litigación de casos criminales en el Distrito Judicial de Arecibo nunca será igual, sin su inteligencia creativa, su ingenio irreverente y su humor mordaz.
Siempre recordaré su noción del derecho como herramienta para hacerle justicia a los sectores desventajados de la población y su solidaridad con las causas bondadosas.
Un abogado difícil de igualar, un hombre extraordinario, un buen amigo y un ser humano de gran nobleza.
Solo mueren, aquellos que son olvidados.
¡A Fernando, sus amigos y seres queridos, lo recordaremos siempre!
Su legado, perdurará por generaciones”.
Carlos E. Montalvo Roa:
“Hoy nuestro barrio está de luto.
Con profunda pena y dolor despedimos a un hombre ejemplar, a un abogado de vocación y de corazón noble. El Lcdo. Fernandito Padrón no solo ejerció el Derecho, sino que lo convirtió en un acto de servicio. Siempre estuvo a la mayor disposición para ayudar, aun cuando uno no contara con los recursos económicos; nunca negó una mano, nunca cerró una puerta. Con humildad decía: «págamelo poco a poco», porque para él la justicia y la ayuda al prójimo estaban por encima del dinero.
Su partida deja un vacío inmenso, pero su gesta, su ética y su solidaridad vivirán para siempre en este barrio que tanto lo quiso y respetó. Confiamos en que hoy descansa en la paz del Señor, donde no hay dolor ni sacrificio, solo la recompensa eterna para quienes obraron con amor y rectitud”.
Richie Rodríguez Abolafia:
“Hoy perdimos a un gran amigo y el corazón duele para todos.
Conocí a Fernando cuando tenía como 12 años. Yo ayudaba a Papi con las alineaciones del softball y Fernando jugaba center field. Desde chamaquito aprendí de él la intensidad, el enfoque y las ganas de competir. En ese momento no lo sabía, pero esas lecciones se me quedaron pa’ toda la vida.
Cuando crecí y llegué a la adolescencia, me pasaba jugando baloncesto callejero y con el tiempo me hice conocido. Pero antes de llegar a ser bueno, tengo que reconocer al verdadero duro: Fernando, El Mostro. Él me enseñó lo que era competir de verdad. Me retó y me hizo mejor. Esos juegos se quedan conmigo pa’ siempre.
El dicho “ahí vienen los malos” no era mío, fue creación de Fernando. Y de corazón lo digo: si él se lo hubiera propuesto, tenía nivel de sobra pa’ llegar a ser profesional en el basket.
Con los años, ya de adultos, la amistad se hizo más fuerte. Fernando se convirtió en abogado y yo, siendo joven, pasé por uno de los momentos más difíciles de mi vida. Cometí errores, pero Fernando creyó en mí. Dio la cara por mí y me enseñó que las segundas oportunidades existen cuando alguien cree en ti. Algo de lo que soy hoy, como profesional, se lo debo a él por siempre.
Con el tiempo se volvió familia. Siempre con un consejo, a veces invitándome a tomar café en su finca, siempre diciéndome que estaba orgulloso de mí. Y yo nunca perdía la oportunidad de recordarle lo grande que él era.
Fernando era de esos seres humanos que viven pa’ servir a los demás. De los que hacen falta en este mundo.
Hoy esto nos recuerda algo bien importante: sigan la intuición. Hagan la visita. Hagan la llamada. Tiren el mensaje. Busquen a sus panas. Uno nunca sabe cuándo esa oportunidad no va a volver.
Descansa en paz, hermano. Gracias por creer en mí, por exigirme y por empujarme a ser mejor. Que todos tratemos de vivir y servir a los demás como tú lo hiciste.
Que descanse en paz Fernando Padrón, aka El Mostro.
Mis condolencias a su familia y a toda la gente del barrio”.
Mientras, su hermano del alma, el catedrático universitario Ferdinand Padrón Jiménez, señaló a Prensa Sin Censura:
“Mi hermano era una persona bien amorosa y solidaria. Murió de un glíoblastoma, el tumor más agresivo del cerebro. Le quitó la vida en un mes. Lo llevé al hospital el 19 de noviembre y murió el 20 de diciembre rodeado de toda su familia. Asumió la noticia de su condición terminal con total estoicismo. No derramó ni una lágrima y lo único que le preocupaba era que nosotros no sufriéramos. Era como un héroe para toda la gente humilde de mi barrio. Nunca estuvo del lado de los poderosos o de los grandes intereses sino del lado de los pobres”.
Su hija Valeria, de 17 años, publicó en sus redes:
“El abogado de los pobres, de los desaventajados y los que no tenían voz. Papá, partiste temprano pero tu legado perdurará.
Vives en mí y en cada persona que marcaste a través de tu vida.

Siempre ayudaste a todo el que pasara por tu camino, sin esperar nada a cambio. Ese era Fernando Padrón Jiménez. Muchas veces no lo entendía, pero ese era tu propósito, servir a los demás.
17 años, los mejores 17 años. Porque los pude compartir contigo papá, eres mi héroe. Te extraño, por siempre en mi corazón tendré nuestras conversaciones que nunca acababan, los fines de semana en Islote, correr bicicleta en tu amado barrio y mientras pasábamos escuchar a tanta gente decir «Padrón», las olas que corrimos juntos, tus chistes, las prácticas de natación, nunca me faltaste papá.
Gracias papá por todos los sacrificios que hiciste por nosotros.
Que mucho luchaste por lo tuyo. En contra de cualquier pronóstico, adversidades o clases sociales. Lo lograste papá, fuiste, eres y serás un verdadero guerrero. Un gran padre, hijo, hermano, amigo y abogado. Mis hermanos y yo haremos todo lo posible por honrar ese gran legado que nos dejaste. Por siempre en nuestros corazones, te amamos.
Descansa en paz papi
«Yo soy porque nosotros somos».
Arecibo, Islote y Puerto Rico están de luto. Se inmortaliza un adalid del Derecho y la justicia social.
Descanse en la Paz del Señor Licenciado Fernando Padrón.

