Educación
En el 25 de noviembre, Día Internacional de la Erradicación de la Violencia hacia las Mujeres, EDUCAMOS denuncia la violencia económica a la que son sometidas las maestras con el impago de la Carrera Magisterial y el robo del Retiro Digno.
La violencia económica tiene sus raíces en la desigualdad. Tanto el patrono como la legislatura, la Gobernadora y la Junta de Control Fiscal han decidido ignorar los reclamos económicos y éticos del magisterio con relación al pago de la Carrera Magisterial y el robo a nuestras pensiones, los bajos salarios y la privación del salario a partir de casos fabricados que se sacan fuera de proporción.
Lo anterior está atado al acoso laboral, el aumento en la jornada laboral y el carpeteo. Parte de esa violencia económica son las docenas de cartas de cobro al magisterio activo o retirado. Mientras tanto, se utilizan fondos públicos para promover la privatización, contratos nebulosos, aumentar los puestos burocráticos y otras prácticas ajenas a los intereses de la mayoría del pueblo.
Las condiciones en las escuelas son tan graves que nuestras compañeras pueden ser agredidas física o emocionalmente, pueden ser amenazadas mientras se les deja abandonadas a su suerte. Cada día son más los casos que se promueven para humillar a la maestra, arrinconarla y someterla al escarnio público con prácticas como las medidas cautelares y el carpeteo, el aumento en la jornada laboral y el trabajo esclavo.
En EDUCAMOS hemos sostenido que el magisterio puertorriqueño tiene rostro de mujer. Datos recientes del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico reflejan que el 74% del magisterio son mujeres. La falta de voluntad política del patrono, la legislatura, la Gobernadora y de la Junta para cumplir con el pago total de la Carrera Magisterial y con el respeto a nuestra labor supone no solo el incumplimiento con la Ley 158-1999, sino que demuestra el abuso de poder y el ánimo de control económico, lo que ha redundado en un aumento en la inseguridad financiera y afecta adversamente la salud de miles de maestras.
Por otro lado, chocamos con el robo de nuestro derecho al retiro donde la eliminación de la fórmula de 55 años de edad y 30 años de servicio con una pensión vitalicia de 75% del salario promedio, nos deja con pensiones de miseria. Optar por la reducción de las pensiones, mientras aumenta el acoso laboral y el abuso de poder es jugar con la calidad de vida del magisterio puertorriqueño. Es violencia económica juzgar el valor de la economia solo en beneficios privados, ignorando que quienes realmente crean valor son las trabajadoras. Si a eso se le suman las cartas de cobro, el acoso, la fabricación de casos y el aumento real de la jornada laboral el cuadro alcanza niveles alarmantes.
Además se eliminaron las pensiones por incapacidad. En la actualidad, miles de maestras reciben o están por recibir pensiones que oscilan entre los $700 a los $400 mensuales. ¿Cómo es posible hablar de calidad de vida de esta forma?
Exigimos:
El pago inmediato de la Carrera Magisterial.
Retomar la fórmula del sistema de retiro, 55 anos de edad, 30 años de servicio y 75% del salario.
Cese de prácticas represivas dirigidas a desestabilizar y privar de su ingreso al magisterio
Cese de cartas de cobro que generan inestabilidad física-emocional
Cese del acoso laboral en sus diversas vertientes
Si en algún lugar hay que recordar el 25 de noviembre como Día de No Más Violencia hacia la Mujer, es en el magisterio. Si en algún lugar, la víctima de la violencia tiene rostro de mujer es en el Sistema de Educación Pública de Puerto Rico.


