Los ‘por qué’ del asesinato político de Filiberto Ojeda Ríos

Editorial

Nota del Editor: El próximo 23 de septiembre (Día del Grito de Lares) se conmemorará el vigésimo aniversario de la ejecución de Filiberto Ojeda Ríos. Los federales no llegaron al Camino Plan Bonito de Hormigueros a arrestarlo, sino a asesinarlo. Sorprende, 20 años después, el silencio del Partido Nacionalista, del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano y de la delegación del PIP en la legislatura.

JAIME TORRES TORRES

Prensa Sin Censura 

A una semana de la Marcha por la Independencia y a un mes de la conmemoración del vigésimo aniversario del asesinato de Filiberto Ojeda Ríos, ¿por qué Rubén Berríos ni Fernando Martín no mencionan al líder machetero durante sus contadas apariciones públicas?

¿Por qué los legisladores del PIP, María de Lourdes Santiago, Adrián González Costa, Adriana Gutiérrez, Nelie Lebrón y Denis Márquez, no radican proyectos de ley para que Senado y Cámara ordenen una investigación al Departamento de Justicia y al Fiscal Especial Independiente? 

¿Por qué el nuevo líder del PIP, Juan Dalmau, tampoco menciona al líder de los Macheteros?

¿Por qué no se escucha al liderato del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH)? ¿Por qué no se pronuncia el Partido Nacionalista? ¿Por qué no se oyen las voces patrióticas e independentistas del Movimiento Victoria Ciudadana? ¿Por qué está callado el senador “nacionalista” Eliezer Molina Pérez electo independiente por nominación directa?

¿Por qué la viuda Elma Beatriz Rosado, 20 años después, no se pronuncia sobre el asesinato político de su esposo?

¿Por qué las autoridades no investigan a Aurelio López Hernández, quien supimos que aún reside en Aguada, en el Barrio Cerro Gordo y de quien según consta en el récord fue miembro del Ejército Nacional Boricua que se asegura era un encubierto de la Policía de Puerto Rico y del FBI y a quien se le atribuye presuntamente revelar información que condujo a los federales a la emboscada que el 23 de septiembre de 2005, Día del Grito de Lares, desembocó en el asesinato de Filiberto en su casa del remoto campo del Camino Plan Bonito en Hormigueros?

¿Por qué se pretende invisibilizar el asesinato del líder que desde el clandestinaje trabajó incansablemente por la unidad de los independentistas de Puerto Rico y el exilio boricua en Estados Unidos?

¿A quién protegen?

¿Quién o quiénes son los y las responsables intelectuales del asesinato político de Filiberto?

¿Quién lo vendió?

¿Quién lo traicionó?

¿Quién cobró la recompensa de casi un millón de dólares que ofrecía el Negociado Federal de Investigaciones (FBI) por información que condujera a su captura?

¿Por qué lo mataron el Día del Grito de Lares?

¿Por qué lo dejaron morir desangrado?

¿Por qué se pretende pasar la página?

¿Por qué la prensa corporativa no es proactiva en una investigación?

¿Por qué a muchos periodistas les tiembla el pulso?

¿Por qué Elma Beatriz fue liberada por las autoridades federales?

¿Cómo la memoria de Filiberto interpela a sus allegados cada 26 de abril, día de su natalicio, y cada 23 de septiembre, día de su martirio?

¿Por qué el asesinato político de Filiberto Ojeda Ríos parece que quedará impune?

¿Por qué su familia sigue callada?

¿Por qué en la colonia el independentismo [y me incluyo] es tan hipócrita?

Este editorial no se debe publicar el 23 de septiembre. Es hoy, a pocos días del vigésimo aniversario de su martirio, en que la memoria de Filiberto Ojeda Ríos increpa las conciencias de los que nos jactamos de patriotas nacionalistas e independentistas…

Filiberto Ojeda Ríos.

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