Thomas Rivera Schatz y JGo discriminan contra la juventud trans

Política

Por Alex Rivera y Eric de Jesús

Para Prensa Sin Censura

Desde La Jota, repudiamos enérgicamente la firma del Proyecto del Senado 350 por parte de la gobernadora Jennifer González. Esta medida representa un ataque directo contra la juventud trans en Puerto Rico y establece un precedente peligroso de interferencia punitiva en la relación médico-paciente. 

La nueva ley prohíbe el acceso a tratamientos de afirmación de género, hormonales y quirúrgicos, para personas menores de 21 años, exclusivamente cuando se realicen debido a transición de género o disforia de género.

Hipócritamente, estos mismos tratamientos sí están permitidos cuando se dan por otras razones médicas. Esta distinción no solo es arbitraria, sino profundamente discriminatoria. 

Expertos como psicólogxs y endocrinólogxs han advertido de los efectos adversos para jóvenes trans en países donde ya se han aprobado proyectos similares. La comunidad científica considera la prohibición como una imposición política que ignora el juicio clínico y puede aumentar riesgos psicológicos como lo serían atentados contra la integridad física que pudieran llevar a desenlaces trágicos de negarse la atención médica. 

Las restricciones impuestas por esta ley son una amenaza directa al bienestar físico y emocional de nuestra juventud trans. Diversas organizaciones científicas y médicas, incluyendo la American Academy of Pediatrics, la American Medical Association, la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry, la Organización Mundial de la Salud y el Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, han validado la seguridad, necesidad y efectividad de los tratamientos de afirmación de género como parte de una atención médica ética y basada en evidencia. 

El gobierno de Jennifer González y el autor de la medida, Thomas Rivera Schatz, han optado una vez más por impulsar una política pública anti-ciencia, excluyente, discriminatoria y violenta contra la comunidad LGBTQI+. Este tipo de legislación no protege a nadie: margina, condena y vulnera aún más a quienes ya han sido históricamente invisibilizadxs. 

Desde La Jota exigimos la protección y garantía de los derechos humanos de la juventud trans. Todos los seres humanos tenemos derecho a servicios de salud inclusivos, a tratamientos dignos y a vivir nuestras identidades con orgullo y sin miedo. 

Ser trans no es un delito. Ser joven y trans no es un riesgo. 

El verdadero riesgo es un gobierno que decide abandonar, castigar y oprimir a un colectivo por no compartir su ideología conservadora. 

Merecemos el derecho a existir, a soñar y a construir un futuro justo para todes. Nuestra fuerza siempre estará en nuestra diversidad.

Foto/Bryant Martinez

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