Punta Santiago se organiza para luchar contra la gentrificación

Gentrificación

JAIME TORRES TORRES

Prensa Sin Censura

(Punta Santiago, Humacao, 17 de junio de 2025) – Parte de los vecinos de esta comunidad se han organizado para delinear su estrategia y conservar sus propiedades porque, según documentos en manos de Prensa Sin Censura, el Departamento de la Vivienda estatal y la compañía ICF Puerto Rico están dispuestos a pagar por sus bienes inmuebles porque residen en una alegada zona inundable.

En una visita de este medio independiente a la comunidad humacaeña, los vecinos Rafael Reyes, Antonio Torres y Janet González indicaron que, aunque algunas familias se han desprendido de sus hogares, la mayor parte prefiere permanecer en Punta Santiago porque sus propiedades casi todas están saldas.

No creen el cuento de zona inundable porque aunque en Punta Santiago y Tropical Beach, Naguabo, hay cuatro ríos y un caño que desembocan en el mar, la única inundación que los dejó aislados e incomunicados fue la del Huracán María en 2017, que provocó un caos en todo el País.

La reunión de mañana es para acordar una estrategia de lucha y resistencia porque saben muy bien que Punta Santiago es una zona turística y gastronómica de un alto valor ecológico por la Reserva Natural Efraín Archilla Diez, el antiguo balneario, el muelle de pesca, el parque acuático y las cabañas para alquiler, bienes municipales abandonados para justificar su privatización, en la praxis del ‘capitalismo del desastre’ de Naomi Klein.

Los documentos [que incluso contemplan los daños por los sismos de 2020 que se concentraron en el suroeste de Puerto Rico] provistos por la comunidad tienen fecha de 2023.

Se detalla lo siguiente:

• La adjudicación máxima para la reparación de viviendas en el mismo lugar es de $60,000 en costos de construcción por unidad. 

• La adjudicación máxima para reconstrucción de las propiedades afectadas por los huracanes Irma y María es de $185,000 en costos de construcción. 

• Para las propiedades afectadas por los Terremotos 2019-2020 y la Tormenta Isaías, la adjudicación máxima por reconstrucción es $215,000 en costos de construcción. 

En el documento el Departamento de la Vivienda reconoce la falta de disponibilidad en el mercado de viviendas en todas las regiones de Puerto Rico y acota que la adjudicación máxima por concepto de reubicación sería de $200,000. 

“La adjudicación máxima para la reconstrucción o reubicación se basará en la determinación del tamaño de la unidad, de hasta $185,000/$215,000 para reconstrucción, según el desastre aplicable, y hasta $200,000 para reubicación, o cuatro (4) habitaciones”, versa el documento.

Del documento oficial en poder de Prensa Sin Censura se pudiera inferir que lo que interesan son las propiedades en las urbanizaciones Verde Mar y Villa Palmira.

El desembolso en vales se supedita a la cantidad de habitaciones:
* Dos dormitorios – (Entre $145 mil y $160 mil)
* Tres dormitorios – (Entre $170 mil y $185 mil)
* Cuatro dormitorios – ($185 mil y $215 mil y $200 mil)

“Paa el 2023 comenzó a llegar una serie de correspondencias a las residencias a través del correo. Tenemos la problemática de que la persona que decide aceptar el vale, con $160 mil la persona tendrá que poner de su propio dinero para poder costear la diferencia de la propiedad o refinanciar con un banco porque tal vez no tenga lo suficiente [para comprar en otro lugar]”, dijo Rafael Reyes a Prensa Sin Censura.

En Punta Santiago en su mayor parte residen adultos mayores, retirados, algunos enfermos, incluso encamados. Han vivido toda su vida ahí; con mil sacrificios compraron y saldaron sus casas y en la presente ola de gentrificación le ofrecen una cantidad que no será suficiente.

“La premisa es correcta. Han visitado en su mayor parte a las personas mayores y sería triste que tengan que coger un vale para enfrentarse a la realidad de la vida en un sitio que posiblemente no sea accesible a un hospital y más que no va a conseguir vivienda a ese precio. Una persona mayor que depende de un chequecito, ¿cómo podría sostenerse con lo alto que está el costo de la vida?”, reaccionó don Antonio Torres.

Consciente del valor de Punta Santiago, el pasado alcalde penepé Julio Géigel, como parte de su fallida campaña a la relección, prometió junto al entonces gobernador Pedro Pierluisi la reconstrucción del balneario, las villas y el parque acuático que, según dijo, sería el más grande del Caribe.

Perdió las elecciones y todo sigue en abandono. Pero ICF Puerto Rico continúa con sus planes de adquirir propiedades en la comunidad especial Punta Santiago, de evidente pobreza infraestructural, y sus urbanizaciones Verde Mar y Villa Palmira.

Al presente, la nueva alcaldesa popular Rosamar Trujillo no se ha pronunciado categóricamente sobre la gentrificación en Punta Santiago, Humacao.

Si de algo sí están seguros es de que el sacerdote José Colón Otero, párroco de Nuestra Señora del Carmen, apodado el Cura del Pueblo y quien los acompañó tras la emergencia del huracán María, los animaría y representaría en la misión de proteger sus viviendas de los insaciables colmillos del capital. El padrecito, ex vicario general del obispo de Fajardo-Humacao, Luis Miranda, ejerce su ministerio en la Diócesis de Caguas.

“Fue la persona que brindó la ayuda necesaria para conseguir todo lo que se necesitó después de María. Agua, alimentos, las comidas preparadas y una parroquia organizada para repartir suministros. Siempre estaremos agradecidos por lo que hizo”, subrayó Rafael Reyes.

“Él estaría al frente de todo esto porque tiene conocimiento de lo que está ocurriendo aquí. Hasta donde tengo entendido Padre José no estaría a favor del lucro de los grandes poderes [como Brock Pierce] que están viniendo de otras partes para aumentar su desarrollo y marginar todo lo demás”, concluyó Antonio Torres. 

 Noticia exclusiva en desarrollo.

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