Cultura
JAIME TORRES TORRES
Prensa Sin Censura
Desde su brillante participación con Pikante en el Puerto Rico Heineken Jazzfest que en 1995 se le dedicó a Tito Puente, hemos intentado comprender las razones por las cuales el maestro Mariano Morales no ha recibido el reconocimiento merecido en la escena musical puertorriqueña.
Una década después, tras el lanzamiento del cd “To The Masters”, de los más sobresalientes de 2014, lo comprendimos: Mariano es una persona algo tímida, reservada y humilde, que no simpatiza con los protagonismos.
Pero anoche llegó su hora: un concierto con la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, como director invitado, compositor, pianista y violinista.
El concierto gravitó en torno al jazz latino y como complemento de la Orquesta Sinfónica, su conjunto Pikante, integrado por los trompetistas Manuel ‘Maneco’ Ruiz y Jochy Rodríguez, el bajista Yosmel Montejo y la poderosa percusión de Javier Oquendo (tumbadoras), Raymond Rodríguez (bongó) y Pablo Padín (timbales).
No es nada fácil dirigir a la Orquesta Sinfónica desde el piano de cola y doblando al violín, que hacerlo tranquilo desde el podio. Anoche Mariano asumió ambas encomiendas con resultados a juicio de este cronista cultural muy satisfactorios.
El concierto “Fiesta Tropical”, un recorrido por el jazz latino y los ritmos afrocaribeños, inició con el director asociado Rafael Enrique Irizarry en el podio para dirigir la obra “Ilusiones” que hace no pocos años Mariano compuso para la Sinfónica de la Escuela Libre de Música de Puerto Rico, de la que anoche hubo una entusiasta representación estudiantil y docente entre el público.
A veces enigmática e indescifrable; con momentos de sobrado lirismo en las cuerdas y suspenso con los toques y redobles del timpani, “Ilusiones” es una obra que revela el genio creativo de Mariano Morales.
Con el estándar “Guantanamera”, guajira que se acerca al chachachá, el flautista Josué Casillas y el trombonista Jerry L. Rivas exponen su perfecta sincronía con Pikante, dando paso tras sus solos a las improvisaciones de Mariano Morales en piano y violín.
Otra composición de Mariano, “Saturday Night”, descansó en la improvisación con solos recurrentes de bajo eléctrico, piano y percusión, con el dinámico acompañamiento de un dúo de los flautistas de la Orquesta Sinfónica, Josué Casillas y Gabriel Cruz.
La obra “Afro” acentúa un recio 6/8 y como solistas sobresalen el virtuoso Jochy Rodríguez en el fiscorno y el trompetista Manuel ‘Maneco’ Ruiz.
El “Cha Cha Chá dulzón” es oportuno para apreciar el poderío de los metales de la Sinfónica. No faltó otro solo de Mariano al piano y el avasallador despliegue de la percusión de Pikante.
El legendario trompetista Luis ‘Perico’ Ortiz, uno de los grandes arreglistas de la música afrocaribeña y el jazz latino, apareció en la segunda parte, inicialmente con el popurrí instrumental “Qué viva la salsa”, que realmente consiste de los éxitos más populares de su disco “Super Salsa” que lanzó en 1978 con el cantante Rafael de Jesús: “Julián del Valle”, “Alabao” y “Como vivo yo”.
El primer segmento de “Fiesta Tropical” alcanzó su clímax con la interpretación de la obra “Afro-Caribbean Suite” de Mariano, que dirige desde el podio sin reprimir bailar y desplegando su conocimiento de la herencia rítmica del Caribe al evocar la tradición africana, el mambo y la cadencia de la bomba, la plena y lo que llaman salsa.
La esposa de Mariano, la productora Ruth Silva regaló una emotiva versión del bolero “Ausencia” de Rafael Hernández.
El director asociado de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, Rafael Enrique Irizarry dedicó unas conmovedoras y respetuosas palabras durante un paréntesis para felicitar a Mariano Morales, fruto de la Escuela Libre de Música de San Juan y del Colegio de Música de Berklee en Boston, donde coincidió en La Trópica junto a sus fundadores Tommy Villariny (qepd) y Edgard Nevárez, presente anoche entre el público así como decenas de estudiantes y egresados de La Libre, institución del Departamento de Educación cuyo horario se pretende modificar, lo que ha lanzado al estudiantado y facultad a la calle a protestar.
En “Bomba sabrosa”, que en 2014 estampó en “To The Masters”, Perico se destaca con un solo al igual que Jerry L. Rivas, primer trombón de la Sinfónica.
Se proyectaron imágenes de la trayectoria del Dr. Mariano Morales, incluso en honor de fenecidos compañeros como el timbalero Charlie Sierra que en 1995 lo acompañaron en la grabación de “Niña traviesa” en el Jazzfest y que también participaron en el cd “To The Masters”.
En el segmento final, el feliz homenajeado dedicó la composición “El poder de Jesús” a las mujeres que lo adoptaron y un motivo melódico especial en “Rumba abierta” con una dinámica de exquisita musicalidad entre Perico en la trompeta y Jochy en el fliscorno.
La Fiesta Tropical llegó a su fin con una versión a piano y bongó del estándar latinoamericano “Gracias a la vida” de Violeta Parra, interpretada por Mariano junto a su hermano Rolando.
Tras el magistral concierto de anoche en la Sala Pablo Casals de Bellas Artes esperamos mayor participación y visibilidad del Dr. Mariano Morales en la escena jazzística y tropical nacional.
El Maestro demostró sus quilates como director, compositor, pianista y violinista durante una jornada que los colegas y amigos Carlos Salas y Robert Díaz también documentarán.
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