Política
Por Lcdo. Luis Toro Goyco
Movimiento Diálogo Soberanista
Tras un riguroso análisis del origen y desarrollo de La Alianza y su desempeño en el proceso electoral de 2024, así como de la evaluación cuidadosa de una serie de actividades conjuntas promovidas por el Movimiento Diálogo Soberanista (MDS) realizadas entre líderes regionales del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC) y el mismo Movimiento Diálogo Soberanista (MDS), la Dirección Nacional de éste ha llegado a la conclusión de que La Alianza no solo debe mantenerse activa sino que debe ampliarse, transformarse y convertirse en la oposición al desgobierno, despilfarro y entrega del patrimonio público encabezado por la señora Jenniffer González y sus secuaces, entre otras razones, porque:
Primera: No solo tuvo una participación exitosa en el proceso electoral del 2024, sino que su construcción y su participación en dicho proceso lograron la apertura del PIP más allá de sus fronteras, quebrar en la práctica las barreras jurídico-legislativas que le impuso el bipartidismo y alentar y fortalecer en las grandes masas de nuestro pueblo la esperanza de que la construcción de un gobierno decente, íntegro y transparente, que encamine un proceso democrático de descolonización, es una realidad.
Segunda: La Alianza superó a sus componentes y candidatos. Así lo reconoció el propio Juan Dalmau, cuya acumulación de más de 392,000 votos era impensable unos años antes y aunque el efecto de ello es innegable los efectos sociológicos descolonizadores que ha ejercido a todos los niveles en nuestro pueblo la sensación de poder político, que se fue desarrollando en la unidad del pueblo, en la forja de la Alianza y sus actividades de masas como concentraciones, marchas, caravanas y aquel cierre grandioso, que precedieron a la elección misma, es incalculable. No contamos con medios para medir en lo inmediato esos efectos, pero pronto comenzaremos a notarlos y en ellos radica en gran medida el futuro de La Alianza.
Tercera: Somos de la convicción de que tanto el PIP como el MVC obraron de la mejor buena fe en la construcción y desarrollo del proyecto de La Alianza, pero estamos también convencidos de que en ello se cometieron serios errores que en el futuro es preciso superar. Errar es de humanos, pero rectificar es de sabios. El éxito del futuro de La Alianza radica en gran medida en el proceso de rectificación y en la buena fe para adelantar su continuación, transformación y ampliación.
Somos, también, de la opinión de que para alcanzar los objetivos de darle plena continuidad y ampliar La Alianza, de tal manera que en lo inmediato se convierta en la oposición deseada al desgobierno, despilfarro y entrega del patrimonio público encabezado por la señora Jennifer González y sus secuaces, y para que en el 2028 sea capaz de derrotar de una vez y para siempre, no solo a ese gobierno actual, sino al bipartidismo en pleno,
La Alianza debe adoptar las siguientes medidas:
En primer lugar, entendemos que, si bien cada uno de los principales integrantes de La Alianza, el PIP y el MVC, deben tener espacio y tiempo para realizar sus propias evaluaciones del proceso, el resultado de esas evaluaciones no debe guardarse dentro de las paredes partidistas. Es preciso que ambas organizaciones compartan esas evaluaciones entre una y otra y, más allá, las compartan y debatan junto a todos aquellos que les dimos nuestro apoyo. El grupo que dirija ese proceso debe ser amplió para incluir representantes de otros sectores que apoyamos a La Alianza.
En segundo lugar, para convertirse realmente en la oposición al gobierno colonial La Alianza debe diseñar un programa conjunto de acción que incluya, por lo menos:
1.Un proyecto de convocatoria a una Asamblea de Estatus o Asamblea Constitucional de Estatus, que seapreciso y definido.
2,Una estrategia definida para sacar de Puerto Rico a la Junta de Control Fiscal.
3.Un proyecto energético encaminado a eliminar la dependencia del petróleo, el gas licuado y el carbón.
4.La preservación de la integridad orgánica y estructural de la Universidad de Puerto Rico, sus terrenos, edificios y su integridad programática.
5.La preservación de la integridad del Instituto de Cultura Puertorriqueña, su patrimonio mueble,inmueble y cultural.
6. La preservación del español como nuestro primer idioma.
7.La preservación como bienes de dominio público de nuestras costas y el mar y sus riberas.
8.La preservación de nuestros ríos, bosques y demás recursos naturales y ambientales.
9.La preservación de nuestra soberanía deportiva.
10.La protección incondicional de nuestros adultos mayores y la niñez.
En tercer lugar, diseñar un mecanismo democrático para que todos los sectores que apoyen La Alianza puedan estar representados en la toma de decisiones.
En cuarto lugar, la organización de La Alianza en todos los municipios de Puerto Rico.
En quinto lugar, entendemos que La Alianza que tieneoportunidades reales de ganar la próxima elección en Puerto Rico, es una alianza entre independentistas y libre-asociacionistas. Así lo dejaron demostrado los resultados de las pasadas elecciones y el plebiscito celebrados el pasado noviembre de 2024. Veamos.
En las elecciones de 2024 tras el escrutinio general el compañero Juan Dalmau Ramírez alcanzó la friolera de 392, 185 votos para un 30.77% mientras que la gobernadora alcanzó 526,020 para un 41.26%.
En el plebiscito la soberanía en libre asociación alcanzó 313,259 votos, un 29.57% y la independencia 125,171 votos, un 11.82% lo que totaliza 438,430 o un 42.39%.
De esos datos podemos concluir que entre la soberanía en libre asociación y la independencia acumularon 438,430 votos, o sea, que la suma de votos alcanzada por la soberanía en libre asociación y la independencia es 46, 245 votos mayor que la alcanzada por Juan Dalmau. Pero eso no es todo, es preciso considerar que el PIP instruyó a sus miembros a depositar la hoja de votación en blanco, igual que el PPD a los suyos, y el MVC hizo lo mismo. De ahí podemos deducir, que entre las papeletas depositadas en blanco, debe haber, un 42.39 % de la independencia y la soberanía en libre asociación, es decir, entre las 181,200 depositadas en blanco debe haber 76,810 de independentistas y libre asociacionistas que, sumadas a las 438, 430 contadas antes, totalizarían 515, 240, a las que hay que sumar, además, el 42.39% de las 23,610 hojas o papeletas mal votadas, que ascienden a 10,008 y alcanzan un gran total de 525,248 votos, o sea, a solo 772 votos de los 526,020 que acumuló la señora González, con todos sus 20 millones dólares en campaña y mil triquiñuelas.
Nota del Editor: Pendientes a una serie que iniciaremos mañana sobre el análisis del Movimiento Diálogo Nacionalista del origen y desarrollo de La Alianza y su desempeño en las elecciones.

