Agustina, profeta del Evangelio de los oprimidos

Fe-Espiritualidad

JAIME TORRES TORRES 

Prensa Sin Censura 

Es una Mujer de Fe de un vanguardista pensamiento teológico y pastoral.

Es decana del Seminario Evangélico de Puerto Rico.

Columnista, académica, autora, profeta, puertorriqueña y mujer de familia.

Y en este Viernes Santo fue la predicadora invitada a la Iglesia Evangélica Unida en la Calle Arzuaga en Río Piedras, cuyo pastor Ricky Rivera la identificó como una apóstol del evangelio de la calle, la justicia y la inclusión.

Hasta allí llegó Prensa Sin Censura para documentar el mensaje que la Dra. Agustina Luvis Núñez presentó sobre el perdón y el poder de la Cruz.

Su punto de partida fue el enfoque de la crisis en que yace el País: una crisis social, familiar, económica, ambiental y política. 

“Y religiosa también, con sus secuelas ambientales, de salud, de valores, ética y de fe”, dijo Agustina inicialmente, pareciendo seguir el esquema misionero de ver-juzgar-actuar.

El reto, a pesar de la crisis, es trabajar pastoralmente desde el Amor para que la gente siga creyendo. Y aludió al Salmo 22, del 1 al 5, que versa:

Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?, que es una de las Siete Palabras o frases pronunciadas por Jesús en la Cruz.

Agustina afirma que cuando más cerca el Señor se encuentra de sus hijos es en el sufrimiento, la enfermedad, la soledad y la discriminación.

Explicó que así como desde, por ejemplo, la opresión de la prisión se desgastan el cuerpo y la salud, también se debilita el alma.

Entonces Agustina afirma que cuando más cerca el Señor se encuentra de sus hijos es en el sufrimiento, la enfermedad, la soledad y la discriminación.

“Intentar racionalizar este sufrimiento es presentar a Dios como un monstruo. Si este es el plan que Dios tiene para el mundo estamos viviendo ante un monstruo. La pregunta más seria no es por qué Dios permite tanto sufrimiento en el mundo. La pregunta apropiada es ¿dónde está Dios en medio del sufrimiento? ¿De qué lado está Dios? ¿Está escondido? ¿Está silente?”

Las respuestas son un NO rotundo. El Padre siempre está presente, pero la crisis que perturba impide advertir su cercanía en medio de la adversidad. 

Siempre está; es tan cierto como el Sol de cada amanecer, aunque las nubes de una mañana lluviosa lo eclipsen e impidan verlo.

Y reconoce que la crisis de fe de no muchos cristianos se origina cuando se piensa en un Señor que muere crucificado por los seres humanos. 

“¿Qué hace Dios en una cruz? ¿Cómo puede subsistir una religión fundada en una concepción tan absurda de Dios? Un Dios que pueden matar. Un Dios que caminó a la cruz es un escándalo, dice Pablo […] Pero realmente es un Dios que se encarna en el sufrimiento humano porque nos ama de una manera increíble. El Dios de los cristianos no existe al margen del sufrimiento humano”.

Reavivar la compasión por quienes sufren es la manera más fácil para intimar con el Dios de los pobres, que revela Jesucristo en los calvarios de la temporalidad.

La decana, exégeta, teóloga e intelectual del Seminario Evangélico de Puerto Rico continuó educando sobre la trascendencia del Viernes Santo con una reflexión en que conjugó a la perfección la filosofía, teología y sus experiencias pastorales. 

“Permanecer en el amor es la garantía y la única esperanza de conseguir la victoria de la Resurrección”, puntualizó la teóloga invitando a descubrir en la cruz la soledad, el sufrimiento, la enfermedad y la desolación de tantas hijas e hijos de Dios en Puerto Rico.

Fue un regalo espiritual escuchar predicar a Agustina Luvis Núñez y también escucharla orar al Padre.

“Por un pueblo sufrido, desesperado, angustiado, en tinieblas y con falta de empatía y compasión por parte de los gobiernos y las religiones inauténticas; Señor ten misericordia de este pueblo y pon en nuestro corazón el deseo de seguir amando y resistiendo y no abandonar tu lucha. Te agradecemos en este día que tú no la abandonaste y por eso hoy podemos hablar de la victoria de la Resurrección”.

Así finalizó su misión la Dra. Agustina Luvis Núñez, profeta de la Verdad que este Viernes Santo iluminó de esperanza a los fieles presentes en la Iglesia Evangélica Unida de Río Piedras.

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