José Alayón
Teólogo y Exégeta
La alegada Teologia de la Prosperidad (que es un tipo de teologia) es una simple patraña de líderes religiosos oportunistas que buscan hacer que sus feligreses se esfuercen más para hacer fortunas, para estos recibir mayores ingresos por medio de esas indulgencias modernas como el diezmo, como pactar dinero con Dios y otras.
Justo Gonzalez, en su libro No Creais a todo Espíritu, muestra como este movimiento ya fue expuesto por los Padres de la Iglesia.
Según estos, Dios te quiere prospero, pero si no prosperas económicamente es porque sufres una maldición ancestral, que requiere del desembolso de una buena ofrenda al pastor, para liberarte de eso.
Practican algo tomado de New Age (sincretismo) en donde debes poner fe en lo que expresas para obligar a Dios a actuar a tu favor, como si Dios fuera Aladino y que al frotar la lámpara está obligado a complacer nuestros deseos y caprichos.
Muchos en estos grupos guardan algunas prácticas condicionados a sus posturas neopentecostales, como creer que en vez de hablar en lenguas espirituales como un don del Espíritu Santo, muchos tienen solo risas.
También hacen grandes ministraciones para que el “Apóstol” (prefieren títulos que demuestren superioridad frente a otros líderes religioso) o profeta, para que les diga que el plan de Dios para estos es un negocio.
El descaro de pastores como Otoniel Font es que él le hace creer a sus seguidores que el lujo en que vive es por servir a Dios.


Mi agradecimiento, como católica práctica, al teólogo, José Alayón, por su artículo. Es interesante, porque reforzamos que la verdadera iglesia que Jesús legó a Pedro ( la piedra angular) para que siguiera adelante, fue la Católica. Libre de presiones de pagar diezmos y de tantas cosas que prohíben otras iglesias, por conveniencia, pero ¿a qué ? o ¿para quiénes?.
Aquellos que sólo buscan lucrarse de Dios, a través de los diezmos o cuotas que les exigen a sus seguidores, inculcándoles teorías de la «prosperidad», qué mal les va. ¿Olvidaron que Jesús nació en un pesebre, rodeado de animales, pero con el amor de su madre María, de José, de los Tres Santos Reyes y un pueblo humilde que fue a venerarlo?.
Te invito a que reflexiones en ello y no caigas en juegos de vanidades absurdas, liderados por quienes alegan llevar el título de » apóstoles» o «profetas». Por Dios… Él nos quiere humildes, pero sabios, con espíritu de servicio y que recordemos ante todo, que nos ama a todos por igual: ricos o pobres, caucásicos o negros, orientales o latinos, hombres o mujeres. Recordemos también los 10 mandamientos que Dios le dijo a Moisés, para que los divulgara… ¿Está el de » Sé rico ante todo?… Por supuesto que no.»Amarás a Dios sobre todas las cosas»… » No codiciarás los bienes ajenos», entre los otros.
Hermano o hermana, sé libre y lleva estos mandamientos como libreto a seguir en tu vida. Es como el Padre Celestial, desea que hagamos. Hazlo ya. Te lo pide, con respeto una católica libre y feliz😁. ¡Hermosa Semana Santa a todos y a todas, colmada de reflexión!. Amén 🙏. Por favor, añade a los animalitos realengos, a tu espíritu de servicio. Rescátalos, adóptalos o llèvales comida, agua y amor. ¡Nos necesitan tanto!. GRACIAS 😻🐶.
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