Marisel Flores
ProSol UTIER
Instituto de Cultura Puertorriqueña
Desde enero, el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) ha estado en el ojo público, no solo por el Proyecto del Senado 0273, que propone su transferencia al Departamento de Desarrollo Económico y Comercio bajo el argumento de que la Ley 89 de 1955 está obsoleta e inoperante, sino también por las investigaciones sobre la administración del director ejecutivo, Sr. Carlos Ruiz, y su desempeño al frente del ICP.
Esta situación afecta profundamente nuestra institución y a todos los que laboramos en ella, creando un ambiente de incertidumbre y ansiedad que no merecemos. Como presidenta del sindicato, no puedo quedarme callada ante lo que considero una amenaza directa a nuestra estabilidad laboral y al futuro del ICP. Si bien las fallas en la gestión administrativa deben ser investigadas y corregidas, esto no puede servir de pretexto para degradar al ICP, una corporación pública con 13 programas y aproximadamente 3 oficinas administrativas, reduciéndola a una mera oficina dentro de una sombrilla gubernamental.
Recientemente, desde la administración y sus allegados se ha insinuado que las expresiones del Hon. Presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, provienen del sindicato y de mi directiva, lo cual es TOTALMENTE FALSO. Es fundamental aclarar que, durante los últimos tres años, he trabajado junto a la directiva del sindicato para ejercer una labor de fiscalización responsable, señalando procesos que han afectado a los empleados unionados, como las contrataciones y el mal manejo en el proceso de reclasificación establecido en 2023, entre otros asuntos.
Represento a todos los empleados unionados, sin distinción de afiliación política o ideológica. Actuamos conforme a los procesos establecidos por ley, con total transparencia y en beneficio de nuestros compañeros y compañeras. No operamos a puertas cerradas ni de manera anónima; nuestro trabajo es público y fundamentado en la legalidad. No tenemos agendas personales, y el tiempo validará la corrección de nuestras acciones.
Rechazo cualquier intento de responsabilizar al sindicato por las acciones del Hon. Thomas Rivera Schatz al investigar a la administración. La administración no debe ni puede crear un ambiente de insinuaciones en nuestra contra para hacer creer que somos responsables de este proceso. Hemos cumplido con nuestro deber, brindando espacio para la corrección de malas prácticas y presentando querellas debidamente sustentadas con documentos y argumentos en derecho. No seremos chivo expiatorio de nadie.
Reiteramos nuestro trabajo no responde a intereses particulares, sino a un compromiso genuino con nuestra cultura y nuestro servicio público. La cultura es nuestra identidad y define nuestro ser, más allá de ideologías.
No importa la creencia ideológica para defenderla; basta con reconocer que nacimos en Puerto Rico y que la cultura nos pertenece a todos.
Seguiremos en pie de lucha, firme en la defensa del ICP y de los derechos de cada empleado unionado.

