(Mayagüez, Borikén (Puerto Rico) – La Confederación Unida del Pueblo Taíno (CUPT) reciente y oficialmente adquirió aproximadamente 20 cuerdas de terreno en el municipio de Mayagüez, localizado en el Occidente de Borikén.
Este lugar será la sede del nuevo centro comunal y embajada de la Confederación, así como también de un proyecto clave para la soberanía alimentaria.
La Confederación, establecida en 1998, es una iniciativa de liderazgo indígena respetada internacionalmente y dirigida por personas taínas, para el Pueblo Taíno y otros pueblos indígenas del Caribe.
Con la adquisición de la tierra y el ya haberse concretado todos los estudios de agrimensura pertinentes, la CUPT procederá con sus planes para la construcción del edificio y otros desarrollos de infraestructura.
“Este es un paso histórico hacia adelante para nuestros parientes afiliados y los no-afiliados que proveerá un ejemplo contemporáneo único de gestión indígena y libre determinación en el contexto del Caribe”, declaró el Kasike R. Múkaro Agüeibaná Borrero, Presidente de la Confederación.
“La Confederación se honra por este logro, el cual es el primero de su clase en alcance y estructura en Borikén y el Caribe. Esto no es un proyecto individual, sino una jornada colectiva que se ha estado forjando por mucho tiempo. Sentimos que nuestros ancestros están satisfechos con nuestro progreso y que continuarán iluminándonos con sus bendiciones siempre y cuando nos mantengamos fieles a nuestros valores tradicionales y con nuestras generaciones futuras en mente”, recalcó Borrero.
Los planes actuales para el terreno incluyen un centro comunal y embajada, el cual servirá como un lugar de reuniones para actividades educacionales, entre otras, al igual que un proyecto de agricultura con enfoque tradicional llamado “Proyecto Konuko”, el cual incluye una iniciativa agro-alimentaria-forestal. Aún cuando el terreno de la Confederación ya produce mangoes, guineos, panas, café y otros alimentos, el proyecto introducirá y cultivará especies de frutas y plantas en peligro de extinción. Planes adicionales incluyen el establecimiento de un “batei” (plaza ceremonial) para encuentros espirituales Indígenas.
La Oficial de Relaciones Internacionales y Derechos Humanos de la CUPT, Tai Pelli, declaró: “La adquisición de tierras, habiendo sido el primer Pueblo Indígena de este hemisferio que tuvo que lidiar con el acaparamiento de tierras, el saqueo y los efectos del primer caso de robo de identidad e invisibilidad en este lado del mundo, es enormemente significativa. La Embajada Taíno y el Centro Comunal nos brindarán la oportunidad de continuar abogando por nuestros derechos; de proveer un lugar para nuestros parientes taínos para que puedan traernos sus asuntos; para aprender y compartir sobre nuestra hermosa y vasta cultura; y para trabajar y fomentar el cuidado de la tierra con nuestros conocimientos, ciencia y tecnologías Indígenas tradicionales.”
La Sra. Pelli es miembro del Comité para la Devolución de Tierras de la CUPT.
La Confederación ha nombrado a Arlene Bonet, miembro de la Tribu Taíno Guainía y residente de Cabo Rojo como la Gestora de Tierras. La Sra. Bonet declara: “El Proyecto de la CUPT en Mayagüez es uno que nos permite conectar con las tierras que nuestros ancestros caminaron y sentir su presencia, aún viva en ese lugar. Es un espacio sagrado que amo con toda mi alma y corazón. Este proyecto me brinda paz interior porque sé que dejaremos un legado para nuestras generaciones futuras.”
Colaborando junto a la Sra. Bonet, un vecino local, Julio Marty, es también miembro del Equipo de Tierras de Mayagüez de la CUPT. Marty señala: “Mi compromiso con Borikén es preservarla. Gracias a esta finca, tengo la oportunidad de ayudar a preservar la naturaleza, la fauna, nuestra herencia indígena, nuestra cultura y qué más bonito que se me dio la oportunidad donde yo nací y me crié. Para mí es una bendición seguir preservando nuestra cultura ancestral que es súper importante; y más agradecido que es en Mayagüez, cerquita de mi casa.”
La adquisición de terrenos de la CUPT fue hecha posible gracias a donaciones públicas e instituciones con programas de financiamiento. La Confederación espera comenzar la construcción del centro comunal y embajada en el último trimestre del 2025.


