El culpable del apagón

Eclesiástico 10:2-3 “Todo pueblo tiene el gobierno que se merece. Cuando el rey es ignorante, el pueblo acaba en la ruina; cuando el rey es sabio, el pueblo prospera.”

Rhina M. Jiménez

Para Prensa Sin Censura

Hoy, 31 de diciembre del 2024, nos levantamos en medio de un apagón general. Particular fecha para que ocurriera uno, ya que muchos teníamos planes de compartir con la familia el último día del año. Así que se quedarán los perniles adobados, los hornos apagados, las estufas sin caldero y el coquito sin enfriar.

Aunque muy bien podemos recurrir a los sandwichitos de mezcla, las bolsas de papitas y las hornillas de gas en el patio donde puede terminar el pernil cortado, frito y tostado. 

Por otro lado, tenemos familiares visitando desde la diáspora, que nunca hubiesen pensado en que habría de ocurrir un apagón hoy. No hay ninguna razón para imaginar tal evento, ya que no estamos en verano consumiendo para combatir la ola de calor, mucho menos estamos en temporada de huracanes. 

¡Ni siquiera ha llovido! 

Claro, no podemos olvidar lo robusto que está el sistema, sobre todo luego del huracán. Tampoco hemos de olvidar la pésima administración, pública y privada, que nos ha obligado a vivir con la incertidumbre constante de levantarnos diariamente a “chequear si hay luz”. Muchos apagones hemos aguantado, sin contar los largos meses sin luz post María. Pero hay apagones y hay apagones. 

Un apagón en plena Navidad no le sienta bien a nadie. Y en pleno espíritu festivo, necesitamos alguien a quien echarle la culpa de la desdicha de haber apagado nuestros planes de fin de año. La cena con los familiares, la tarde en el campo en casa de los viejos, la reunión con los primos, el “party” en el “ballroom” del hotel, la fiesta de la calle de la urbanización… Todos los planes jodidos porque se fue la luz.

Entonces uno entra a las redes sociales, con la poca señal celular debido a la falta de luz en las antenas, a leer todas las teorías de conspiración detrás del apagón. Que si es por los resultados de las elecciones que no se han adjudicado, que si es una versión actual del apagón eleccionario de los 80’s, que si todavía no se adjudican todos los votos del Pueblo… La verdad es que el Pueblo está cansado tanto de los apagones de energía eléctrica como de los apagones de cerebro del gobierno al mando. 

El apagón de hoy es más político que eléctrico. Todavía a estas alturas no se ha acabado el proceso del escrutinio, no se han adjudicado los votos de TODOS los electores, no se sabe quiénes fueron los ganadores de cada uno de los escaños. A solo horas de juramentar, la gobernadora electa declara hoy que “no sabía que el problema de generación de energía eléctrica era tan grave”. Sobre esa enorme capa de ignorancia recae el futuro de nuestro Pueblo. 

Al fin y al cabo, la culpa del apagón la tiene el Pueblo que votó por el gobierno que se merece. 

Pero el Pueblo, víctima del fanatismo, no reconoce las limitaciones de su nueva líder. Quien nos ha demostrado constantemente, durante su incumbencia en otros escaños y en la campaña a la gobernación, sus verdaderos colores. Y no estamos hablando del color azul de la palma o de los colores patrios de la mujer maravilla. Lo cierto es que esta maravilla de mujer se ha caracterizado por ser mentirosa, ignorante, insensible, ambivalente y desconectada de nuestra realidad como Pueblo.

El que se tragó el cuento del miedo al comunismo y la dictadura que resultaría de la elección de la Alianza, es el mismo que no entiende lo que pasa en la CEE. El incumplimiento de las leyes que ellos mismos, el PNP, aprobaron a su favor y que insisten en dilatar porque no les conviene. La pérdida de tiempo y dinero del Pueblo peleando en los tribunales para evitar que la intención de los votantes se adjudique. La manipulación de los medios de comunicación, la desviación de la atención mediática a estupideces pasajeras, tan pasajeras como la memoria colectiva. 

Las caricaturas que, muy acertadamente tratan el tema de lo que estamos viviendo, dicen que tenemos un “golpe de estado suave”. Refiriéndose a las “técnicas no frontales, no violentas de carácter conspirativo… con el fin de gobernar sin que parezca que ha sido consecuencia de la acción de un partido político”. Yo difiero: las técnicas utilizadas son frontales, violentas y obviamente consecuencias del partido en el poder. Porque el PNP ha ido frontalmente a los tribunales, los cuales controla, para evitar que las leyes que ellos mismos aprobaron se cumplan. Son violentas porque el no asegurarle al Pueblo los servicios esenciales de energía eléctrica, agua, vivienda y salud, es una forma de violencia. Y obviamente son las acciones del PNP, por los últimos cuatrienios, lo que nos ha llevado a la decadencia que sufrimos hoy día. 

Vivimos en un golpe del estado hacia el Pueblo, en una dictadura de quienes tienen el poder y rechazan todo lo que no esté alineado con ellos. No tenemos una democracia, porque ni siquiera se respeta la intención del voto y el proceso eleccionario. Para colmo, si tenemos la osadía de protestar, nos intentan censurar, cancelar o perseguir. 

Al fin y al cabo, la culpa del apagón la tiene el Pueblo que votó por el gobierno que se merece. 

Feliz año nuevo.

Foto/ISTOCK

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