¡30 huevos americanos por casi $21! ¿Dónde? En Amigo, de Luquillo. Y la gente, ¿los compra? Los turistas, sí. Para algunos las tortillas de dos o tres son cosa del pasado. Si acaso, uno por persona. Recordarán que el secretario de agricultura Ramón González Beiró dijo que en Puerto Rico se desayuna con un $1, pero se refería a una tostada y un pocillo de café negro. ¡Sin huevos! La demanda por el alimento, rica fuente de proteínas, se ha disparado por la merma en su oferta, a consecuencia de la gripe aviar. Los precios son escandalosos. Los vecinos en las comunidades podrían considerar como opción una cooperativa de corrales de ponedoras, aunque el precio de la purina también está por las nubes. En Puerto Rico ya los huevos no están a peseta, sino casi a peso. No porque la gripe aviar obligue a sacrificar las aves de corral, sino por la sistemática destrucción de la industria avícola para acabar con el agricultor nacional y llenar las neveras de los supermercados de huevos importados de inferior calidad.
Jaime Torres Torres
Prensa Sin Censura

