BRICS y las oportunidades de crecimiento para un Puerto Rico soberano

Por Javier A. Hernández | 10/06/2024 | América Latina y Caribe

Fuentes: Rebelión 

La posibilidad de un Puerto Rico soberano en un mundo multipolar abre varias avenidas para el desarrollo económico y la estabilidad política. Primero, la diversificación económica sería fundamental. Al establecer relaciones comerciales con bloques emergentes y potencias como China, Japón, Corea del Sur, la Unión Europea, Singapur, Brasil y la India, Puerto Rico podría beneficiarse de flujos de inversión más diversificados y mercados para sus productos más exportables.

Además, la soberanía nacional permitiría a Puerto Rico negociar y comerciar directamente con los Estados Unidos (como socios económicos) y su participación en iniciativas globales, que podrían traer inversiones significativas en infraestructura y tecnología. A su vez, la participación en nuevos organismos regionales e internacionales podría proporcionar acceso a financiamiento y apoyo para proyectos de desarrollo sin las condiciones estrictas y neoliberales que caracterizan a instituciones dominadas por intereses occidentales como el FMI y el Banco Mundial.

Navegando retos y crisis globales

Frente a crisis globales —ya sean económicas, ambientales o de salud— un Puerto Rico soberano tendría la capacidad de formular políticas que respondan directamente a las necesidades de su población sin estar subordinado a las decisiones políticas y económicas de Washington. Esto es particularmente relevante en áreas como el fomento económico y la respuesta a desastres naturales, donde la soberanía política podría traducirse en una respuesta más ágil y efectiva, adaptada a las realidades y necesidades locales.

Mientras que el fin de la hegemonía mundial estadounidense plantea desafíos para tal país y el orden global establecido, también ofrece una ventana de oportunidad para colonias como Puerto Rico.

Sin embargo, la transición hacia la soberanía y la integración en un nuevo orden mundial multipolar no estarían exentas de desafíos. Puerto Rico tendría que construir una administración pública robusta, democrática y eficiente, capaz de manejar las complejidades de las relaciones internacionales y la gestión económica en un escenario global multipolar. Además, sería esencial fomentar un consenso social amplio sobre la dirección de la política exterior y económica del país.

En conclusión, mientras que el fin de la hegemonía mundial estadounidense plantea desafíos para tal país y el orden global establecido, también ofrece una ventana de oportunidad para colonias como Puerto Rico.

La soberanía nacional proporcionará al país las herramientas necesarias para navegar un mundo multipolar en evolución, asegurando su desarrollo sostenible y la protección de sus intereses a largo plazo.

En un mundo donde las estructuras de poder están cambiando, la autodeterminación, la descolonización y la soberanía emergen no solo como derechos, sino también como necesidades estratégicas. Ante tal escenario emergente, para Puerto Rico, el único camino viable, inteligente y seguro es la descolonización y la soberanía nacional. 

Javier A. Hernández es un empresario, autor, asesor y defensor de la soberanía nacional y la descolonización puertorriqueña con sede en Nueva Jersey y Puerto Rico. Es autor de PREXIT: forjando el camino hacia la soberanía de Puerto Rico, Puerto Rico para los puertorriqueños, Desarrollo y Prosperidad: El éxito económico en un Puerto Rico soberano y Puerto Rico: Hacia una economía nacional soberana. Se le puede contactar aquí y X @PRexitBook

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Aduana/News

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