Nota del Editor: Parte de una serie de artículos educativos e informativos sobre un tema prohibido por el sistema político y los medios corporativos: BRICS. La próxima cumbre de BRICS será el 22, 23 y 24 de octubre de este año en Rusia.
Dra. Martha Quiñones Domínguez
Economista, Planificadora y Catedrática
La hegemonía del dólar se consolidó con el sistema de Bretton Woods, que lo estableció como la principal moneda de reserva internacional, luego de la década de 1970.
La hegemonía del dólar estadounidense ha sido un pilar del orden económico global desde que acabó la Segunda Guerra Mundial, y marcó el inicio de un orden unipolar dominado por Estados Unidos, donde el dólar jugó un papel central en la geoeconomía y la geopolítica.
El dominio del dólar permite a Estados Unidos imponer sanciones económicas y ejercer presión política, manteniendo su hegemonía global. La arquitectura financiera del dólar hace que los países sean dependientes del dólar para sus transacciones internacionales y reservas. Esta dependencia ha sido una fuente de vulnerabilidad económica, especialmente frente a las fluctuaciones del dólar y las políticas monetarias de Estados Unidos.
Existe la preocupación de que el grupo desafíe por ahora la hegemonía del dólar, al desarrollar la cooperación entre bancos y ampliar el uso de las monedas BRICS y las BRICS Pay.
China ha tomado la iniciativa y ha liderado los esfuerzos para impulsar su moneda, el yuan, como alternativa al dólar en el comercio internacional. En la cumbre de 2023 se abordó el tema de la ‘desdolarización’ del comercio global y ha sido tema de debate en grupos económicos que llegará a la cumbre de 2024, entre el 22 y 24 del corriente en Rusia.
La desdolarización es un intento de romper con esta hegemonía, donde países como China y Rusia están promoviendo el uso de sus propias monedas en el comercio internacional. El permitir que cada país utilice su propia moneda o escoja la moneda para sus transacciones, busca mayor autonomía y reduce su vulnerabilidad a las sanciones estadounidenses.
El dólar sigue siendo muy poderoso, según el Fondo Monetario Internacional. Es la moneda dominante en el comercio y las finanzas globales, cerca del 90%. El dólar representa el 58.41% de las reservas de divisas asignadas de los bancos centrales del mundo (en 1999 era el 71%).
La desdolarización y las posibilidades de un orden mundial cambiante están siendo impulsadas por la debilidad económica de Estados Unidos. A eso se une las sanciones que impone EE. UU. a países del BRICS+ como Rusia y otros, o las barreras arancelarias al comercio internacional como lo hacen con China.
La entrada de Arabia Saudita a los BRICS+ y su decisión de que caducara su acuerdo del petrodólar con Estados Unidos, que existe desde 1974. Estos acuerdos que favorecían la compra de equipamiento militar a los fabricantes de armas estadounidenses, mientras mantiene los ingresos de las ventas de petróleo en letras del Tesoro estadounidense y en el sistema financiero occidental, trastoca los petrodólares.
Lo cierto es que los saudíes son libres de vender petróleo en múltiples divisas, como el euro, y participar en plataformas de divisas. Pero el régimen del dólar con un poder considerable se tambalea.
La desdolarización surge debido a la debilidad de la economía estadounidense debido a la inflación, que comenzó en 2008; el uso agresivo de sanciones a otros países —especialmente financieras— por parte de EE. UU. y sus aliados contra una cuarta parte de los países del mundo; y el desarrollo y fortalecimiento de las relaciones entre los países a través de plataformas de BRICS+.
Con la creación en el 2015 del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) se abre espacios de desdolarización para comerciar en monedas locales y para pagar el comercio transfronterizo, conseguir inversiones y producir facilidades para fomentar el desarrollo en lugar de la austeridad.
En la cumbre del 2023 comenzaron a hablar de la necesidad de aumentar el uso de las monedas locales y quizás crear un sistema monetario denominado BRICS+, o tal vez una moneda virtual.


Tal vez tome tiempo hacer una economía desdolarizada internacional. Ya hubo varios intentos en el pasado y nada. En el 2006 hubo rumores de la posibilidad de crear una moneda asiática formada por el rublo y el yuan. En 2009 la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) se manejó la idea de una moneda que sustituyera el dólar. En el 2015 Rusia, Biolorrusia, Kazajistán y Armenia hablaban de la posibilidad también de una nueva moneda llamada altyn y no progresó. Bueno, antes que el dólar dominara, si más no recuerdo, era la lira, entre uno y otro tomó 20 años. La esperanza nunca muere.
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