OPINIÓN
A menos de 30 días de las elecciones y aunque tras 11 procesos electorales este periodista y ciudadano opta en estos comicios por el retraimiento o boicot electoral, en mi pueblo Río Grande -donde resido desde hace 52 años- la mejor opción es el candidato por nominación directa César Méndez Otero. Ángel ‘Bori’ González, por quien, como ciudadano constituyente, votamos en 2020, enfrenta un referido de la contralor Yesmín Valdivieso a la Oficina del Panel del Fiscal Especial Independiente, incluso con recomendación a Fiscalía Federal a que lo investigue. El candidato del PIP, Rafy Figueroa ni hace campaña [me parece que es la segunda vez que aspira a la poltrona pero sin fiscalizar al incumbente]; no se siente el de Victoria Ciudadana Nomar López [a quien una vez este medio contactó para una entrevista y nunca respondió] y el de Proyecto Dignidad, José Carlos ‘Joe’ Hernández, a quien entrevistamos pero tampoco es visible en la Ciudad del Yunque. Por el PNP, Pablo Ramos es un candidato ausente que, tras la renuncia de Mayra ‘Charito’ Pérez Bulerín, derrotada en 2020 y quien tampoco fiscalizó al alcalde Bori, referido al FEI, pocos conocen. Ante semejante escenario y la incertidumbre en torno a lo que pudiera suceder con el incumbente, la recomendación de PRENSA SIN CENSURA a los constituyentes de Río Grande es un voto por nominación directa por el ex alcalde César Méndez Otero, que aunque novoprogresista y estadista fue sacado de circulación primarista por el ‘experto estratega político’ Edwin Mundo, corresponsable de la derrota de Pedro Pierluisi en la primaria con JGo, la del ‘bellakeo’. César, que aunque en 2007 fue multado por la Oficina de Ética Gubernamental sin consecuencias criminales, fue alcalde de Río Grande de 1997 a 2000 y el progreso fue evidente.
JAIME TORRES TORRES
PRENSA SIN CENSURA

