Cantor de la Patria Isleña
(Con todo mi respeto y admiración.)
Por Emiliana Correa Colón
Antonio Cabán Vale, nuestro trovador isleño,
tu radiante luz verde nos alumbra más que nunca;
iluminando caminos, despertando
conciencias,
convocando a la lucha, desde aquí hasta tu Moca.
Tu nombre hoy nuestro pueblo exalta
por ser un cantor de nuestra «chica patria»; por embriagarnos en sutil fragancia
con los amores a los cuales cantas.
Tu pueblo te abraza
y te llora por gracia,
te siente en su alma
por tu humilde elegancia.
Con cada verso compuesto
nos honraste y legaste,
pues le diste a tu tierra
lo mejor de tu ánima.
Nos duele en el alma tu súbita partida.
Nos dejaste en crítica coyuntura histórica.
Te nos fuiste cantor de cantores patrios, pero celebramos tu vida y prestigiosa valía.
Le cantaste al amor, a tu terruño borincano.
Levantaste pasiones, reafirmaste quereres.
Regalaste al país tu pentagrama musical,
y lo excelso de tu musa con maestría sinigual.
Expresaste «con tus manos» todo cuanto sentías.
Conformaste tu «Solina» y la adornaste con flor.
Nos contagiaste muy bien con el «Así es que vivo yo»;
para luego cantarnos tu «¿Dónde vas
María?».
Clamaste por nuestra inolvidable «Antonia», como todo un gran «Manantial de amor».
Con entrega dijiste: ¡»Tu mano es la mía»!
Nos cautivaste con tu inmortal «Verde luz».
Reposa en la paz de Dios, Topo querido.
Estaremos por siempre muy agradecidos.
Tu huella poética permanecerá indeleble, para orgullo nuestro y de futuras progenies.
Derechos reservados.

