JAIME TORRES TORRES
PRENSA SIN CENSURA
LA METAMORFOSIS de Maritere Sanjurjo comenzó el día que decidió superar los complejos y baja autoestima por su obesidad mórbida.
En solo cuatro años, con perseverancia, disciplina y voluntad, Maritere, residente en Río Grande, ha perdido más de 200 libras tras llegar a pesar 426.
Hastiada de estar atrapada en un cuerpo exageradamente voluminoso y obeso, se sometió a una cirugía bariátrica y así comenzó la transformación de Maritere Sanjurjo, quien se apoda La Mejor.
“Por problemas de salud decidí cambiar. Tengo una condición de artritis hereditaria por parte de mi mamá. Fui al ortopeda, hice varias citas y por ser tan joven no me podían operar. Me recomiendan bajar de peso y así comienza mi jornada, gracias a la batería de médicos que me atiende en la unidad bariátrica del Hospital Federico Trilla en Carolina”, recordó Maritere, quien al día siguiente de la intervención, realizada en 2019, ya podía caminar.
Después de experimentar con dietas y planes de adelgazamiento que no le funcionaron, Maritere optó por la bariátrica por consideraciones estrictamente de salud y no de belleza.
Como se sabe, se reduce el tamaño de su estómago y, por consiguiente, ya no hay necesidad de comer tanto. Ya no consume arroz, frituras ni leche, en todo caso sin lactosa y pocas onzas.

Maritere es oriunda de Loíza, pueblo de una tradición gastronómica muy rica, cuyos manjares [arroz, empanadas y salmorejo de jueyes, la tortilla de arroz, el casabe y el caldo santo] se caracterizan por el elevado contenido calórico de sus carbohidratos.
“LA CIRUGÍA es supervisada por el cirujano bariátrico, un internista y un sicólogo porque el apoyo emocional es muy importante. Una vez te haces el procedimiento, tu cerebro queda en ‘shock’ por la pérdida de peso. El primer mes perdí 65 libras de golpe. Es la pérdida más notable, con altas y bajas en lo que el cuerpo va asimilando los alimentos”, explica Maritere, que perdió el 80% de su estómago.
“A eso uno se debe adaptar porque al comer lo que te caben son de dos a cuatro onzas nada más”.
Su estilo de vida fue modificado, incluso a nivel sicológico y emocional. Hoy es ‘coach’ de personas con problemas de sobrepeso y obesidad.
“Padecí de obesidad mórbida. Probé casi todos los tratamientos del mercado, gasté mucho dinero [miles de dólares] en tratamientos y nunca logré una pérdida de peso razonable que pudiera mantener. Nada funcionó”.
‘He superado los complejos. Sentirse feo no es nada agradable, pero ahora una se mira al espejo; la ropa queda mejor. Yo era un tamaño 24 y hasta 28 de pantalón. Y ahora estoy del 7 al 9’.
Su seguro médico le cubrió la evaluación, cirugía y reconstrucción de parte de su cuerpo. “Esto es un tratamiento por salud. En mí no se hizo liposucción ni se moldeó mi cuerpo. Mi cambio ha sido por salud, no por vanidad. Ya estamos en el proceso y lo que se tenga que recoger se recogerá con el tiempo, pero con supervisión médica”.
MARITERE SANJURJO hoy es una mujer feliz. Su amor propio es fuerte. A sus 48 años, se siente realizada como persona. El ejercicio es parte de su estilo de vida porque reconoce, conforme a la orientación de su nutricionista, que la actividad física ayuda en la pérdida de un 20% del peso.

El aspecto social también ha sido impactado positivamente en su vida. Su familia se siente muy feliz con el mejoramiento de su salud y apariencia.
“Es la primera vez que ven un cambio notable porque siempre empezaba cosas que no terminaba y ni se veían los resultados, como ahora. Todos ellos están muy motivados. No hay manera de decirle a otras personas cómo quererse si no les enseñas que te quieres a ti mismo”.
Empoderada, Maritere Sanjurjo ahora “quiere verse acicalá”; es decir, radiante, hermosa y elegante. A sus 46 parece de 30 años.
“He superado los complejos. Sentirse feo no es nada agradable, pero ahora una se mira al espejo; la ropa queda mejor. Yo era un tamaño 24 y hasta 28 de pantalón. Y ahora estoy del 7 al 9”.
Si Maritere Sanjurjo pudo, también el cambio es posible para los lectores de Prensa Sin Censura que afrontan problemas de sobrepeso y obesidad, condiciones epidémicas en Puerto Rico.
“Recomiendo la bariátrica, aunque conozco personas que, por otras condiciones, no les fue bien. Una persona que pese 150 puede estar en sobrepeso u obesidad. Gracias a Dios no he tenido complicaciones mayores, pero nosotros tenemos que mascar y triturar todo lo que comemos. No comer como antes, en que se comía y se tragaba”, explica Maritere, cuya meta es bajar a su peso ideal: entre 150 y 155 libras.
“Mi recomendación es que todo el que tenga la oportunidad de hacerse una evaluación, que vea a su médico y confirme si su plan se lo cubre, que lo hagan porque la obesidad no es un capricho; es una condición de salud”.
Para contactar a Maritere Sanjurjo la pueden seguir en sus redes sociales [Maritere La Mejor Sanjurjo en Facebook] o visitar su página Salud y Bienestar con la Coach Maritere, en que promueve la bariátrica natural en combinación con el ayuno intermitente.
DESPUÉS DE pesar 426 libras que casi literalmente la dejan postrada en cama, la báscula le sonríe todas las mañanas. La rejuvenecida, empoderada y feliz Maritere Sanjurjo hoy sí puede afirmar que es… ¡La Mejor!


