Sin fecha de caducidad la Salsa de Tite Curet Alonso

Reseña

JAIME TORRES TORRES

Periodista y Editor

PRENSA SIN CENSURA

El 26 de julio de 2007 Norma Salazar publicó el libro “Tite Curet Alonso: Lírica y Canción”.

17 años después de su publicación y tras 10 de su muerte [el 23 de mayo de 2014] su tesis de Maestría inspira el monólogo “Tite Curet Alonso: Lírica y Poesía” que durante tres fines de semana engalanó el café teatro de la Fundación Nacional para la Cultura Popular en el Viejo San Juan.

El texto es del experimentado histrión Josean Ortiz, quien se anota una representación bastante fidedigna del legendario compositor, gracias al maquillaje de Víctor Coriann, a la iluminación de colores de tonos oscuros y al vestuario de camisa africana y sombrero, distintivos de la imagen del creador de “Anacaona”.

La historia comienza y se desarrolla en el banco en que aparece sentado con el brazo derecho extendido como una invitación a que los transeúntes de la Plaza de Armas en el Viejo San Juan se retraten con él. Esta escultura se remonta al 13 de marzo de 2011 y fue realizada durante la última administración del alcalde novoprogresista Jorge Santini.

De madrugada Tite despierta de su letargo mortal y comienza a narrar su vida de manera cronológica, evocando su nacimiento en Guayama, su vida familiar junto a sus padres, su llegada a Barrio Obrero, su regreso al Sur, sus estudios universitarios y su incursión en la composición, entre otras vivencias.

Es muy amena la narrativa del actor Josean Ortiz por su sensibilidad social, celo por la cultura y empatía con los pobres, con su inevitable desenlace en la memoria de sus grandes éxitos.

Quizá se extrañan voces como las de Pete ‘Conde’ Rodríguez, Justo Betancourt y tantos otros, pero se ha de recordar que el libreto se supedita a la publicación de la tesis de Salazar.

Tite establece 1968 como el año de las primeras grabaciones de sus obras, iniciando con Joe Quijano, luego La Lupe, en 1971 Cheo Feliciano y otros. Se intercalan anécdotas como la del bolero “Mi triste problema” que rescata y termina a última hora y se lo ofrece a Cheo para su primer álbum con Vaya, división de Fania.

De ese modo el unipersonal biográfico discurre a buen ritmo con memorias de sus encuentros con Ismael Rivera, Rafael Cortijo, Ismael Miranda, Andy Montañez [presente en la función del domingo en la tarde], Héctor Lavoe, Rubén Blades, Marvin Santiago, Celia Cruz y Roberto Roena, complementadas con fragmentos de La Perla [que señala Tite que nadie mejor que el Sonero Mayor para cantarle a la comunidad sanjuanera], De todas maneras Rosa, El bochinche, Galera Tres, El eco de un tambor, Juanito Alimaña, Plantación adentro, Auditorio azul, Isadora, Lamento de Concepción y otras reproducidas con precisión por el sonidista Eduardo Esperón.

En particular, el texto resalta en el tema histórico de la herencia de nuestros aborígenes y documenta el antecedente espiritual en Tite de Anacaona y Caonabo, la cual originalmente grabó Curet en el disco Aquí estoy con un poco de algo y mucho más adelante el propio Cheo Feliciano.

Es muy contundente el paralelismo que se establece entre el delincuente Juanito Alimaña y los políticos corruptos.

“Tienen relaciones con los partidos políticos, con los grandes intereses del País; abusan de todo el mundo; se codean, responden o más aún dirigen las agencias gubernamentales del País que se supone que estén para servir a los ciudadanos. Son delincuentes de cuello blanco: Alimañas […] que asesinan la esperanza de los enfermos, la educación de los niños y asesinan, en fin, la buena fe del Pueblo”, sentencia el personaje.

Como norma, no es conveniente reseñar el final de la puesta en escena, pero sí sugerir estar pendientes a la segunda temporada de “Tite Curet Alonso: Lírica y Poesía”, que tampoco pasa por alto su último proyecto “La Poesía Negrista de Curet Alonso”, dedicado a Loíza, pueblo que visitó en 1948 y al que le dedica la lectura de “¡Mayombe te llama!”.

Don Tite, Norma Salazar y su grupo PleniBom lo grabaron en el estudio del fenecido Willie Sotelo, en una producción de la Fundación Nacional para la Cultura Popular y su director ejecutivo Javier Santiago.

De camino al centenario de Catalino Curet Alonso en 2026 su lanzamiento sería más que oportuno.

De igual forma la Fundación Nacional para la Cultura Popular produjo el monólogo que vimos ayer, junto a Serie Puro Teatro y Latinx Performance Ensemble.

Después de tres semanas de funciones muy concurridas no debiera sorprender que algún melómano se las ingenie para visitar a Tite de madrugada en la Plaza de Armas a escucharlo en silencio.

A medida que se acerca su centenario es demasiado lo que aún tienen que decir las canciones del Compositor más Grande de la Salsa.

Galería de Fotos (Prensa Sin Censura)

Deja un comentario