Nota del Editor: El cliché versa que una foto dice más que mil palabras. Compartimos la sección Una Foto habla por sí sola, sugerida por la colega Rhina M. Jiménez y orientada a la divulgación de imágenes elocuentes que cuentan historias.
En 2022 Prensa sin censura visitó Rancho Guayama, gracias a la gentileza de José Cora y don Carlos Lago Malavé, miembros de la organización Acción Social y Protección Ambiental. Llegamos a una quebrada de aguas cristalinas, pero contaminadas con cenizas y que es recurso fundamental del Acuífero del Sur que sacia la sed de los residentes de Patillas, Guayama, Salinas, Arroyo, Santa Isabel y Juana Díaz. Ahora un medio corporativo publica que el consumo del agua del acuífero incide en cáncer. Hace casi dos años documentamos que es un escándalo y un crimen ambiental observar la acumulación de toneladas de cenizas tóxicas que, a simple vista, parecen piedras, pero que se hacen polvo cuando son pisadas sin mucho esfuerzo. Cuando llueve, las escorrentías y la erosión del terreno llevan las cenizas al cauce del riachuelo, en un hecho de contaminación ambiental sin precedentes al que las autoridades no le prestan atención. “Hay dos responsables principalmente. El Dr. Carlos Rodríguez Mateo, que fue alcalde de Salinas [ex director de AMMSCA y ahora candidato al Senado] y el ingeniero Enrique Santiago. Ellos tiraron las cenizas aquí, aun en contra de la voluntad de los residentes. Desde entonces insistimos que esto se debe remover y el gobierno no lo ha hecho”, denunció don Carlos Lago Malavé. ¿Y la alcaldesa de Salinas Karilyn Bonilla? Bien, gracias…
Jaime Torres Torres

