Los Pescadores de Río Grande acuden al Senado y denuncian desplazamiento

Nota del Editor: Se supo que el alcalde fue citado a la audiencia pública, pero no compareció. En cuanto a los próximos pasos de la comisión del Senado, Vargas Vidot (presidente) indicó que se calendarizará inspección ocular, se cursarán requerimientos de información y se organizarán mesas comunitarias. El exalcalde, César Méndez, participó en la audiencia y aportó información sobre varios detalles importantes.

Santiago Hernández Pizarro
Presidente
Asociación de Pescadores Comerciales de Río Grande, Inc.

Se presenta ante esta honorable Comisión de Iniciativas Comunitarias, Salud Mental
y Adicción del Senado de Puerto Rico, la Asociación de Pescadores Comerciales de Río Grande, Inc. (“Asociación”) para presentar sus comentarios sobre la investigación que, bajo
la autoridad que le confiere la Resolución del Senado 77, realiza dicha comisión en torno al Río Espíritu Santo y los reclamos de la comunidad pesquera al respecto del acceso a la pesca en esta área.

Antes de pasar a los comentarios, la Asociación desea agradecer el interés que se presta a estos comentarios y a la situación del Río Espíritu Santo y de la villa
pesquera.

La villa pesquera está a la orilla del Río Espíritu Santo, nada más y nada menos que
el único río navegable de Puerto Rico, naciente desde su pico más alto, el Yunque. Antes de seguir debemos aclarar que, además de pescadores, somos guardianes del Río Espíritu Santo y de los mares que nos dan sustento.

La Asociación nació hace más de 50 años, a orillas del río, allá para el año 1972. En
aquel momento los pescadores de Río Grande no contaban con una villa pesquera. Con esa situación en mente, se celebró una reunión en el Club de Leones de Río Grande, en la cual el gobierno de Puerto Rico acordó cederle unas 2.6 cuerdas de terreno ubicadas en el Bo.
Herrera al Municipio de Río Grande, para que el Municipio, a su vez, se las cediera a la Asociación de pescadores y que ésta pudiera construir su villa pesquera.

Las ordenanzas municipales pertinentes documentan, entre otras cosas, lo siguiente:
EN UNA REUNION LLEVADA A CABO CON EL HONORABLE CARLOS ROMERO
BARCELO, GOBERNADOR DE PUERTO RICO, CELEBRADA CON LOS PESCADORES
DE RIO GRANDE EN EL CLUB DE LEONES DE RIO GRANDE, SE ACORDO CEDER
ESTOS TERRENOS A EL MUNICIPIO DE RIO GRANDE PARA QUE ESTE LOS
TRASPASARA A LOS PESCADORES. ESTE ACUERDO FUE TOMADO EN ESTA FORMA
YA QUE LA AUTORIDAD DE TIERRAS, POR SER UNA CORPORACION CUASI-PRIVADA
NO PODIA TRASPASAR LOS TERRENOS DIRECTAMENTE A LOS PESCADORES.
(Ordenanza Núm. 15, Serie – 1981-82, se incluye copia.) MEDIANTE LA ORDENANZA NUM. 15 SERIE 1981-82, SE CEDIERON LOS TERRENOS DONDE SE HAN CONSTRUIDO LAS FACILIADES DE LA VILLA PESQUERA EN EL BO. HERRERA DE ESTE MUNICIPIO.
ORDENASE POR LA ASAMBLEA MUNICIPAL DE RIO GRANDE, PUERTO RICO:
CEDER COMO POR LA PRESENTE SE CEDE, LAS FACILIDADES CONSTRUIDAS EN EL
BO. HERRERA CONOCIDA COMO “VILLA PESQUERA”, A LA ASOCIACIÓN DE
PESCADORES DE RIO GRANDE, INC. CON EL PROPOSITO DE PROMOVER LA PESCA
EN TODOS LOS ASPECTOS. LA PROPIEDAD A CEDERSE CONSISTE DE UN EDIFICIO
DE 36 PIES DE ANCHO POR 97 PIES DE LARGO, CONSTRUIDO EN CEMENTO Y
MADERA TRATADA. (Ordenanza Núm. 14, Serie 1982-83, se incluye copia.)
Y así se nos concedió la tierra sobre la cual, desde la década de los 70, estamos
construyendo y ahora reconstruyendo, nuestra villa pesquera. Aprovechamos para
reconocer y recordar en este momento a Julio Vargas, Chiqui Villabol, Héctor Trenche, Eduardo Pérez, y al gran Eusebio Millán, Don Cele, entre otros, porque esos fueron los pescadores, los obreros del mar que pusieron las primeras piedras de nuestra villa pesquera.

Entre las instalaciones que se construyeron, primero durante la década de los 70, fue la oficina y luego el cuartel de seguridad. Originalmente, construimos ambos en madera y zinc; y posteriormente reconstruimos ambos en cemento.Recuerdan los viejos que para
aquella época no había maquinaria accesible, que todo era a mano. Todo esto lo logramos ocupando el terreno, luego le hicimos el acercamiento al gobierno central para poder obtener la propiedad sobre el terreno y ahí es que entra el Municipio como intermediario para que la Autoridad de Tierras pudiera transferir la tierra al Municipio y luego el Municipio
a nosotros.

Nuestra historia es la historia de una comunidad pesquera que autogestionó la
construcción de su cuartel de trabajo. Pero además de nuestro centro de trabajo, la villa pesquera es un parque que le da acceso a todo el Pueblo de Puerto Rico a la magia del Río Espíritu Santo. Y eso nos hace sentir muy felices y orgullosos, pues podemos mirar a los ojos al Pueblo que nos confió la tierra y decirle que, no sólo hemos podido desarrollar la villa pesquera, sino que mantenemos abierto el acceso a un parque mágico, patrimonio del Pueblo de Puerto Rico.

De todo eso, somos orgullosos guardianes.
Lamentablemente ocurrió un incendio que marcó nuestra historia. Ahí se perdió el
restaurante cuya construcción facilitó el Municipio a finales de los años 70 y principios de los años 80. Lo que no perdimos fue la fe y las ganas de seguir hacia adelante.

No nos habíamos recuperado de los estragos del fuego y nos azotaron Irma, María y Fiona y perdimos los techos de los ranchos que construimos; y aquí es que se pone agria la historia, no por las inclemencias del tiempo, sino por el acercamiento que el 9 de junio de
2023 nos hizo el Municipio después de las tormentas.

Nosotros, y cuando decimos nosotros nos referimos a la Asociación, siempre
mantuvimos una relación cordial y colaborativa con el Municipio. De hecho, por espacio de alrededor de diez años y por un canon de arrendamiento de un dólar ($1.00) anual, le alquilamos al Municipio un edificio, dentro de la Villa Pesquera construido por nosotros mismos, que utilizó de cuartel la Policía Municipal, lo cual naturalmente beneficiaba a la
villa y al público que la visita en términos seguridad, a la vez que ofrecía un espacio
estratégico a la policía municipal.

El Municipio siempre estaba invitado a nuestras asambleas y contábamos con él, teníamos muy buena comunicación. Trabajábamos como nos gusta, en alianza con el que quiera ayudar a los pescadores y a la salud de nuestros cuerpos de agua.

Confiábamos en el Municipio. De hecho, entendíamos que el Municipio nos estaba
dando la mano en el acceso a fondos de FEMA para la rehabilitación de la villa tras el paso de los huracanes; y celebrábamos reuniones periódicas con el Municipio creyendo que este nos estaba acompañando a conseguir los fondos necesarios de FEMA para la rehabilitación de la villa.

Sin embargo, como ya señaláramos, el 9 de junio de 2023 recibimos una visita de
parte del Sr. Antonio Rosa, funcionario municipal que servía de enlace entre el Municipio y la Asociación. Ese día la relación con el Municipio cambió y no ha vuelto a ser la misma.

Ese día el Municipio llegó a tratarnos como inquilinos en nuestra casa. Se apareció
con una ordenanza y un reglamento diciendo que debíamos solicitar, en competencia con cualquier otra persona que también desee hacerlo, el alquiler de la villa pesquera que nosotros mismos construimos en la tierra que nos cedió para ello el Pueblo de Puerto Rico, quien tiene y siempre ha tenido abiertas las puertas de nuestra villa.

Debemos enfatizar que
la ordenanza en que el Municipio se basa para autoproclamarse dueño de la villa y así pretender apropiarse de ella, fue aprobada el 22 de mayo de 2023 a espaldas de la Asociación y del Pueblo de Río Grande. Nos enteramos de la existencia de la ordenanza y del reglamento aprobado por el Municipio al amparo de ella cuando el Sr. Antonio Rosa nos llevó copia en su lamentable visita del 9 de junio de 2023.

Nuestra villa no sólo sirve de espacio para los pescadores comerciales, sino que
también sirve de acceso a pescadores recreativos y al público en general que desea esparcirse navegando y contemplando la magia del Río Espíritu Santo.

“Debemos dejar bien claro que estamos dispuestos a trabajar en acuerdo colaborativo con cualquier entidad que desee aportar al desarrollo de la villa pesquera y de sus espacios, incluyendo al Municipio, pero vamos a resistir cualquier intento de desplazamiento”.

Santiago Hernández Pizarro

De hecho, tenemos pendiente hacer un conteo formal, pero al momento estimamos que recibimos alrededor de 1000 visitantes al mes en la villa, según la temporada.

La Familia Kayak, que cuenta con
miles de miembros, nos visita anualmente para hacer su “kayakada” en el Río Espíritu Santo.

Nosotros hemos cumplido con el Pueblo de Río Grande y con todo el Pueblo de Puerto Rico, como pescadores y como guardianes del Río Espíritu Santo, patrimonio del Pueblo de Puerto Rico.

¿Por qué el Municipio hace un reglamento bajo el cual tenemos que competir
con otras personas o entidades para que nos alquile nuestra villa? ¿Por qué?

Naturalmente, como gente digna que somos y que sólo se arrodilla antes Dios,
hemos resistido el intento de usurpación de nuestra villa. Hemos tratado de buscar un
diálogo directamente con el alcalde para entender por qué ha tratado de apropiarse de nuestra villa, pero no lo hemos logrado. Todavía estamos esperando una fecha en la que nos podamos reunir para que nos dé explicaciones. Esta situación nos mantiene ansiosos, como quien se siente acechado por los procesos de desplazamiento que arrasan con las comunidades.

Debemos dejar bien claro que estamos dispuestos a trabajar en acuerdo colaborativo con cualquier entidad que desee aportar al desarrollo de la villa pesquera y de sus espacios, incluyendo al Municipio, pero vamos a resistir cualquier intento de desplazamiento.

También nos sentimos ansiosos porque desde su silencio, el Municipio nos ha
marginado del proceso de rehabilitación con FEMA. Ni para eso está disponible el Municipio y nos preocupa que la villa pierda los fondos que le corresponden para su rehabilitación. Es como si el Municipio decidió llevarse el guante, el bate y la bola.

Necesitamos rescatar la relación con el Municipio, o por lo menos el acceso a los fondos de FEMA para la rehabilitación de la villa pesquera. Por toda esa historia que nos permite, como dijimos, mirar al Pueblo de Puerto Rico a los ojos con la seguridad de que le hemos servido y de que le seguiremos sirviendo bien, agradecemos esta investigación llevada a cabo bajo la Resolución del Senado 77 y esperamos que puedan llegar al fondo del asunto.

¿Es el Municipio sólo o hay intereses
empujándolo para que nos usurpen la villa que construimos? ¿Qué va a pasar con los cerca de $3,000,000 en ayudas de FEMA para la reconstrucción de la villa, dónde están? ¿Si los pescadores tenemos que competir por los espacios, cómo nos van a asegurar que la Villa Pesquera seguirá siendo del pueblo?

Hoy más que nunca es importante recordar lo que ya para el 1975 se documentaba
en las ordenanzas que facilitaron la construcción de nuestra villa pesquera, es decir:
EL PUEBLO DE RIO GRANDE NO DISPONE DE TERRENO DE SU PROPIEDAD
ALGUNO, PARA LA CONSTRUCCION DE UNAS FACILIDADES PESQUERAS, YA QUE
LOS TERRENOS A ORILLAS DE LA PLAYA ESTAN COPADOS POR VARIAS COMPAÑÍAS
DE GRANDES INVERSIONISTAS.

Así es que, aunque indirectamente, ya hace más de 40 años que el Municipio sabe
que nos acecha el desplazamiento. ¿Hay algo distinto hoy?

Con agradecimiento al Pueblo de Puerto Rico por confiarnos uno de los tesoros que
componen su hermoso patrimonio, y con respeto a los miembros de esta comisión,
presentamos estos comentarios y quedamos a su disposición.

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