Libertad en decadencia

JAIME TORRES TORRES

Periodista y Editor

PRENSA SIN CENSURA

Dejé de recibir las facturas por email y recientemente, cuando más lo necesitaba, mi teléfono dejó de originar llamadas y mensajes de texto.

Llamar a servicio al cliente era un proyecto y si te atendían, era un empleado remoto de algún lugar menos de Puerto Rico.

El tiempo de espera en línea era un suplicio. 

La señal, malísima.

La red inalámbrica, cuando más la necesitaba, no estaba disponible.

Sin exagerar, era un mini caos.

Tras Libertad adquirir la A de las dos T el servicio desmejoró considerablemente. Fui su cliente de casi 20 años, pero no soporté más el pobre servicio.

“Tras Libertad adquirir la A de las dos T el servicio desmejoró considerablemente”.

Jaime Torres Torres- Prensa sin censura

El pasado domingo visité una sucursal de la competencia en PLA y me sorprendió encontrarla abarrotada de gente a la que poco importó esperar. ¿Denominador común? Su insatisfacción con los servicios de Libertad.

Me orienté y resultó que aun cambiando el modelo 11 de Apple por el 15, sin costo alguno, y añadiendo un reloj, solo pagaría la mitad de lo que me cobraba la otra compañía.

Para continuar casi instantáneamente con el mismo número era necesario visitar la sucursal vecina de Libertad para obtener el nuevo número de cuenta porque con los recientes cambios ni siquiera lo informaron a no pocos de sus clientes.

Así lo hice. 

El local parecía un desierto. Al llegar, una de las empleadas de turno me miró y comentó: “Sé que viene a cancelar su cuenta”.

Aproveché el pasado domingo para solicitarle la factura del saldo de marzo de 2024. Y tras una espera de 10 minutos, me entregó la de enero. Así de pésimo es el servicio.

De regreso, la otra tienda seguía atestada. 

Los empleados dieron la milla extra.

¡Ultra satisfacción móvil!

Foto/Prensa sin censura

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