“Estamos en un momento decisivo de nuestra historia, un momento que va a definir el futuro al que aspiramos y la vida y el legado que dejamos a las próximas generaciones.
Desde mi plataforma, Mi Causa es Puerto Rico, y desde el Movimiento Victoria Ciudadana, estoy y estamos creando las bases para un mundo de equidad, inclusión, respeto y justicia para todas las personas de nuestra sociedad.
En momentos en que hay fuerzas tratando de que perdamos los derechos por los que tanto hemos luchado no puedo permitir que nuestras voces sean silenciadas. La decisión de ‘El Nuevo Día’ de no incluir mi candidatura en sus encuestas es más que una omisión; es un acto de invisibilización. Soy una candidata legítima en la carrera hacia la Comisaria Residente, y no solo legítima, sino con una trayectoria probada. Mi lucha como la primera persona negra y abiertamente lesbiana aspirando al cargo de Comisionada Residente significa que en Puerto Rico hemos avanzado y que somos un país donde la diversidad es base de fortaleza para todos los espacios en nuestra sociedad. Sin embargo, es evidente que para El Nuevo Día eso no es así.
Hoy, El Nuevo Día invisibilizó a una mujer negra y abiertamente lesbiana, pero también invisibilizó a otros grupos marginalizados que buscan tener voz. El Nuevo Día olvida que las voces invisibilizadas son más y están más fuertes que nunca. Hoy, reclamo que El Nuevo Día se exprese y que esto sirva de ejemplo al resto de los medios, para que esta omisión sea un incentivo para que den una mirada crítica a sus prácticas de cobertura y exclusiones. Tienen una gran labor y una gran responsabilidad: garantizar que cada persona en Puerto Rico sea informada plenamente sobre todas sus opciones electorales. Solo a través de la transparencia y la inclusión, la verdad y la justicia, podemos aspirar a una democracia verdaderamente participativa y al país que soñamos y merecemos”.

