JAIME TORRES TORRES NC, PNL, TC
Periodista y Editor
PRENSA SIN CENSURA
¿Qué te impide alcanzar tus metas en 2024? ¿Cómo harás para que tus resoluciones de Año Nuevo se hagan realidad?
Antes de que respondas, he de comenzar por compartir contigo una poderosa presuposición del Neurocoaching: si es posible para otros, también es posible para ti.
En 2024 pudiera ser que tus proyectos personales sean perder 50 libras, ejercitar tu cuerpo y cuidar tu nutrición, aprender un nuevo oficio, ahorrar y neutralizar tus pasiones dominantes.
¿Qué te lo impide? Para empezar la llegada de un nuevo año representa otra oportunidad; un recomenzar, la puerta que se abre de par en par para un cambio, una evolución y revolución en tu vida.
Detente y examina tu modelo de mundo. Es decir, tus creencias y valores; tus talentos y recursos, tus preferencias y pasiones, tus prioridades y asignaturas pendientes.
Anótalas y enumera del 1 al 10 su relevancia en tu vida, muy consciente de cuánto aportarían a tu bienestar y al de tus seres queridos.
Este ejercicio de introspección solo exige unos minutos contigo misma. Una pausa para escuchar tu corazón. Para identificar tus dudas y miedos; anhelos y recelos, sueños e ilusiones.
En un papel o en notas de tu teléfono inteligente escribe ventajas u desventajas con una proyección de tiempo en calendario para la consecución de cada meta o realización de cada resolución.
Sé honesto y responde: si se trata de alcanzar tu peso ideal, ¿qué alimentos debo eliminar de mi dieta para, en la aritmética de las calorías, no consumir muchas en tanto comienzo a caminar o me matriculo en el gimnasio?
Si son 50 libras, ¿cómo ves bajar cinco por mes, de manera que en noviembre de 2024 hayas alcanzado tu meta?
Quizás tu resolución sea ejercitar tu cuerpo y ganar salud. ¿Qué impide que diariamente, a tu paso, dediques una hora a caminar? Si comienzas con la llegada de 2024 en el verano posiblemente estarás trotando a tu ritmo y a tu tiempo.
Si la meta es certificarte en X ó Y oficio o profesión, ¿dispones del presupuesto para regalarte el curso? ¿Cómo lo complementarías con tu actual empleo?
Hay quienes se proponen al inicio de un nuevo año neutralizar pasiones dominantes o hábitos que restan salud, como la adicción al cigarrillo, las gaseosas y el licor. ¿Qué te impide buscar ayuda profesional? ¿Con qué compensarás o cómo sobrellevarás la ansiedad por la nicotina, el alcohol o la cafeína? ¿Sabías que, si fumas para controlar la ansiedad, puedes dejarlo y oxigenar tu sistema inhalando profundo y soltando lentamente la bocanada de aire como los fumadores hacen con el humo?
Y si la resolución es tu crecimiento espiritual, ¿reconoces que espiritualidad y religiosidad son polos opuestos? Aunque te congregues en el templo de la denominación de tu predilección, ¿cómo ves encontrar a la Deidad Primigenia en el silencio; contemplando la inmensidad del mar o el campo? ¿Qué te impide descubrir el rostro del Señor en las personas que sufren o pasan necesidad?
Muchas resoluciones de Año Nuevo no llegan a febrero porque las personas no fueron realistas ni estuvieron dispuestas a renunciar a la comodidad para lanzarse a la conquista de sus ideales con sacrificio y disciplina.
Si eres diabético, sabes que se debe limitar la ingesta de carbohidratos.
Si eres irritable e impulsivo, de seguro reconoces que pudieras hacer ejercicios de proyección para controlar tus emociones. En el control de las emociones y equilibrio de tu salud mental es necesario desanclarse del pasado para neutralizar la angustia y las tristezas por la fijación en lo que un día fue y ya no será porque el pasado atrás quedó. Y si te desvela la ansiedad por el porvenir; sí, el miedo a morirte o enfermarte, deja de anticipar el futuro como la desaparecida Panasonic y enfócate en el presente, en el aquí y ahora, que es lo que realmente controlas. En ese sentido, ¿cómo ves leer e informarte sobre el ‘mindfullness’ o atención o conciencia plena?
Recuerda: con la llegada en pocas horas de 2024 se alza el telón de tu vida; es una nueva y valiosa oportunidad para crecer y mejorar. Proponte metas razonables y realistas, sin sabotearte. Todo lo contrario: repite y alambra frases como “Yo puedo”, “Soy capaz” y “Lo haré porque comencé y no hay vuelta atrás”.
Ten presente la presuposición: si es posible para otros, también es posible para ti.
¡Feliz Año 2024!
(El Autor es Neurocoach y Tanatólogo Clínico.)

