JAIME TORRES TORRES
Periodista y Editor
PRENSA SIN CENSURA
La carátula, diseñada por Izzy Sanabria, recrea la escena del Santa Claus y los duendes que asaltan al corpulento mecánico de una estación de gasolina.
Yomo Toro se vistió del personaje creado por la Coca-Cola mientras Willie Colón y Héctor LaVoe personificaron dos traviesos duendes verdes armados. La intención del binomio era reiterar la imagen de “malotes de Barrio” que forjaron en previas grabaciones, como “Guisando”, “Cosa nuestra”, “La Gran Fuga” y “Lo mato” (Si no compra este elepé).
El suceso del primer “Asalto”, lanzado en 1971, repercutía en la industria, incluso en la actualidad. Al año siguiente Colón-LaVoe grabaron pensando lanzar en 1973 el álbum “Asalto Navideño Vol. II”, que a pesar de la popularidad de “La murga” y “Canto a Borinquen” del primero, con los sencillos “La banda” y “Cantemos” quemaron las ondas radiales de Nueva York y Puerto Rico.
En comparación con el primero, este se orientó más a la salsa: es decir, menos típico y folclórico, pero con un cuatro arrollador de Yomo Toro y la banda de Colón en su mejor momento porque a esas alturas Eric Matos, Santi González, Profesor Joe Torres, Milton Cardona, Louie Romero y José Mangual estaban lo suficientemente compenetrados para lograr el masacote navideño del segundo Asalto.
Este 2023, pues, es recordado como el año del quincuagésimo aniversario del lanzamiento del segundo volumen de “Asalto Navideño” (Fania 449) de Willie Colón, Héctor Lavoe y Yomo Toro.
Ya no se consigue en el formato de disco compacto, pero la trascendencia de este clásico de la salsa es tan dramática que los ‘milenials’ ahora lo escuchan por Spotify y otras aplicaciones de música digital, con la salvedad de que Fania acaba de lanzar una versión en vinilo de 180 gramos.
Días atrás me dieron pon en un auto de último modelo, de esos que ya no vienen con reproductores de cd, y la persona escuchaba en bluetooth el “Asalto” y en la pantalla digital de su auto se observaba la carátula, el título de la canción ¡y hasta los créditos del álbum original!
“Pescao” (Potpourri Samboa) nos transporta al Brasil con todo y batucada carnavalesca. “Recomendación” evoca a Ramito. “Pa’ los pueblos”, escrita por Willie, Héctor y Johnny Pacheco, es un pregón por la unidad de los pueblos latinoamericanos. “Arbolito” es la aplastante versión salsera del famoso villancico de José Barros. “La banda” es un pegajoso y comercial éxito [“Llegó la banda”] cuya titularidad es reclamada por el peruano Walter Fuentes. “Cantemos”, de Roberto García, es un explosivo tour de force de una letra sencilla con uno de los mejores solos de cuatro de Yomo y la avasalladora moña de trombones distintiva de Willie Colón. “Doña Santos”, también de Roberto García, es un aguinaldo cuya letra exalta el lechón asado a la varita, delicia de la gastronomía navideña. Y “Tranquilidad”, compuesta por Willie y Pacheco, con otro espectacular solo de Yomo, es una alegoría de paz y hermandad para el Año Nuevo.
Del segundo Asalto Navideño, que descubro gracias al buen oído musical de mi Padre, un sencillo bastante radiado fue “Recomendación”, otro referente de la tradición folclórica y su influencia en el popular binomio.
Aunque Héctor imitaba a la perfección a Jesús Sánchez Erazo, el recordado Chuíto el de Bayamón, su favorito siempre fue Flor Morales Ramos ‘Ramito’.
Héctor descubrió su música durante su infancia en el barrio Machuelitos en Ponce. En la década del 50 los repertorios de Ramito, Chuito, La Calandria, Germán Rosario, Odilio González, Baltazar Carrero, José Miguel Class y otros trovadores surcaban la ondas radiales de enero a diciembre.
El cuatro, el aguinaldo y la décima campesina eran parte vigorosa del cancionero popular.
En 1965 Ramito, cuyos discos eran distribuidos en la Gran Manzana, grabó “Necesito una mujer” en el larga duración “El Cantor de la Montaña en controversia con La Calandria” (así se conoció a la trovadora Ernestina Reyes de San Lorenzo) acompañado por el Conjunto Rosas del Plata de Cheo Rivera, editado por Canomar Records.
El elepé llegó a las manos de Héctor en el apartamento de su hermana Priscilla, localizado en Bryan Avenue en el Bronx. El disco Asalto Navideño Vol. II salió, pero como LaVoe había cambiado el título de la canción y algunas líneas sin el consentimiento de Ramito no incluyeron el nombre del trovador en los créditos.
Y es que LaVoe y Colón “tomaron prestado” para el segundo Asalto el seis mapeyé “Recomendación”, cuyo título original es “Necesito una mujer”.
Como sucedió con “Canto a Borinquen”, nuevamente la compañía Fania y el famoso binomio omitieron el nombre de Ramito en los créditos. LaVoe la registró con su nombre como “Recomendación”.
Lo le lo lai le lo lala
Necesito una mujer
Para mi conformidad
Que sea buena de verdad
Y me pueda comprender
Y que venga recomendada
Oigan bien lo que le digo
por su abuela, su cuñado
Y su último marido…
LaVoe modificó las décimas de Ramito y aunque el concepto de la canción mantuvo su esencia, la firmó como de su autoría.
Lo cierto es que el mensaje es el mismo: la necesidad de la compañera ideal para compartir la soledad. El seis con décimas original, grabado por Ramito en 1965, versa así:
Necesito una mujer
Para mi comodidad
Que sea buena de verdad
Y me sepa comprender
Que las cosas sepa hacer
Y siempre me preste oído
Si es así como yo pido
Que venga recomendada
Por su abuela y su cuñada
Y su último marido…
Décadas después ni Ramito ni LaVoe viven para entrar en disputas por plagio y reclamaciones por derechos intelectuales. Lo importante del asunto es la sensibilidad y el interés que el legado de Ramito, Chuito y otros trovadores despertó en El Cantante, quien –contrario a los salseros contemporáneos- se preocupó por grabar y perpetuar unas décimas que, de lo contrario, se hubiesen diluido en el pentagrama y la memoria popular.
No hay duda de que gracias a “Asalto Navideño”, desde la eternidad, Ramito, fallecido después de unas Navidades, en enero de 1990, y Héctor LaVoe se enfrascan en una amistosa controversia jíbara con maña salsera.
Héctor y Willie Colón sintieron la inquietud de grabar un tercer volumen de “Asalto navideño” con canciones originales de Ramito y Chuito. El “Popourrí III” y el aguinaldo con guaracha “Qué bien te ves”, incluidos en “The Good, The Bad & The Ugly”, de 1975, hubiesen formado parte del proyecto.
Héctor incluso se disponía a grabar con Colón una segunda parte de “Canto a Borinquen”, basada en la composición de Ramito, “Dulce patria mía”.
Ay lei le, lo lai lo lelo lei…
Terruño sagrado
No te olvido a ti
Porque en ti nací Borinquen
Y en ti me he criado
Este ser me has dado
Con gran bizarría
Con grata armonía
Siempre te venero
Por ti vivo y muero
Dulce patria mía…
La verdad es que, 50 años después, los Asaltos siguen facturando millones porque hace rato dejaron de ser un fenómeno de Puerto Rico y Nueva York para trascender al Mundo.
50 años después, muchos bailan y tatarean “Llegó la banda/tocando salsa”, “Cantando amaneceremos”, “Oiga Doña Santos/guárdame un poquito/del rabo del lechón/que ese es mi pedazo más favorito” y “Ha nacido el Niño Rey”.
Todos los arreglos son de Willie Colón, quien reconoció la ayuda de Marty Sheller. En los coros participan Willie, Pacheco y Adalberto Santiago. Grabaron en estéreo en Good Vibrations Sound Studios en Broadway, Nueva York, dirigidos por el ingeniero de sonido Jon Fausty, fallecido este 2023.
Originalmente fue distribuido en elepé, 8-Tracks y casete. Es un clásico indispensable de la salsa navideña. Y 50 años después sigue conquistando nuevos simpatizantes.
Es la mejor salsa navideña que he escuchado en mi vida. Cómo melómano y periodista cultural, siempre se lo agradeceré a Willie, Héctor y Yomo Toro.
¡Felicidades les desea Prensa sin censura!


