Apoteósica Fiesta Navideña con Lucecita en Bellas Artes

JAIME TORRES TORRES

Periodista y Editor

PRENSA SIN CENSURA

Con su incursión en el rap, su voz mejor que nunca, con vitalidad, dinamismo y una buena dosis salsera, Lucecita Benítez entregó anoche uno de los mejores conciertos navideños celebrados en la historia de la Sala de Festivales Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes de Puerto Rico.

El repertorio consistió, en su mayor parte, de los discos “Un regalo de Alegría” y “Alma de barrio”, sin olvidar sus álbumes “Nostalgia”, todo en el marco de un cancionero festivo, bailable y de algarabía salsera, con recurrentes reminiscencias del son y la guaracha cubanas.

Además de su exquisito e impecable desempeño vocal, la orquesta dirigida por el baterista Ito Colón brilló reforzada por los maestros del cuatro Orlando Laureano e Ito Serrano.

Con 81 años, Lucecita es como versa el cliché: mejor con la experiencia acumulada.

El saque con “La murga”, con los coros improvisados por Héctor Lavoe, sugirió que la función se nutriría de los clásicos de la salsa navideña, como sucedió en la segunda parte del concierto.

Con su voz perfecta y su oído muy afinado, cantó y soneó como en pocos espectáculos, a pesar de las dificultades con “El gondolero”, que interrumpe para reiniciar conforme a sus expectativas de ensayo y la experiencia de la primera función de “Un regalo de Alegría”, celebrada el jueves.

A la altura de “El gondolero” no pocos hubiesen deseado una pista para bailar sus guarachas y sones añejos. Luego incluyó “Candelina”, “El Carretero”, con divertidas rutinas de rap, “Romance guajiro”, “Dos corazones”, “Volviste al fin”, “El cuarto de Tula”, en la que tiró sus pasitos, y “La fiesta se pone buena”, con la que puso fin a la primera parte del concierto.

Fotos y video/Prensa sin censura

Tras el Intermedio, la fiesta de Lucecita fue in crescendo con la salsa navideña de “Avísale a mi gente”, “A comer lechón” y “Honra y cultura”, de Ramito, que es un canto de reafirmación nacional e identidad ante los procesos de transculturación. Por eso:

Canta la música tuya/que yo cantaré la mía”.

Lucecita continuó con “Mañanita campera”, “El lechón de Cachete”, “Bomba de Navidad” y “La fiesta de Pilito”, entre otras popularizadas en las décadas del 70 y 80 por Héctor Lavoe, Richie Ray & Bobby Cruz y El Gran Combo.

A juicio de este cronista cultural la más impactante de su repertorio fue “Canto a Borinquen”, de Ramito, inmortalizada por Lavoe, Willie Colón y Yomo Toro en su primer “Asalto Navideño” en 1971 [del segundo volumen se conmemoran 50 años de su lanzamiento en este 2023].

El clásico “Canto a Borinquen”, que Flor Morales Ramos ‘Ramito’ tituló “Patria y amor”, tocó la fibra del corazón de sus ‘Boomers Fans’ por la afirmación de la trascendencia del amor incondicional por la Patria más allá de la muerte, por su defensa del cuatro como instrumento nacional y por la oportunidad que le brindó a la jovencita Yelipsi Tirado Morales, quien recientemente fue galardonada para una beca en Berklee, como cuatrista invitada.

A ritmo de las plenas de Quinto Olivo y con un Nacimiento viviente el espectáculo “Un regalo de alegría” oficialmente llegó a su fin, sembrando esperanza y desbordando de alegría los corazones del gentío que abarrotó Bellas Artes.

Fue un presente de amor de La Voz Nacional a su gente, a su Pueblo, a Puerto Rico y a su amada Patria.

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