Bendita la ‘mierda’ nuestra de cada día

JAIME TORRES TORRES

Periodista y Editor

PRENSA SIN CENSURA

Los desperdicios tóxicos líquidos de las farmacéuticas; el aceite y el combustible quemado de las refinerías y termoeléctricas y los lixiviados de los vertederos desembocan en ríos y playas, como las heces que deposita en el inodoro de su casa.

Dicho por un experimentado biólogo de Recursos Naturales, cuya identidad reservamos, todos los ríos de Puerto Rico están contaminados.

El panorama es uno de contaminación insospechada con impactos a la biodiversidad y a la salud de la especie humana, tema que no se aborda en políticas públicas de agencias como el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales, la Agencia Federal de Protección Ambientaly raras veces por la academia.

Esa es una de las reflexiones a las que invita el documental fílmico “Holy Shit” del cineasta puertorriqueño Rubén Abruña, recientemente en cartelera en Fine Arts en Miramar.

“[…] hace 20 años aquí en Puerto Rico tuve una experiencia en un inodoro de composta, donde pude hacer mi negocio, es decir hacer mis necesidades, sin tener que usar agua potable. No apestaba; no olía mal y luego lo que dejaba en el inodoro podía usarse más tarde como abono para fertilizar un huerto que había en la casa donde estuve”, recordó el cineasta boricua, radicado en Suiza, Rubén Abruña, guionista, director y narrador de “HolyShit”, que este medio independiente pudo ver en una tanda vendida en su totalidad en Fine Arts en Miramar gracias a la gentileza de la Alianza Francesa y Total Energies.

Así Abruña se motivó a producir un documental inspirado en la casa con tres inodoros de composta, que recoge el agua de lluvia y recolecta la energía verde con paneles solares, de modo que era independiente de las redes de la Autoridad de Energía Eléctrica y Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.

Abruña alude a la experiencia que recreó en su filme “La Casa Ausente”, diseñada por su hermano, el reconocido arquitecto Fernando Abruña.

La investigación para el documental “Holy Shit” comenzó en 2014 y se prolongó hasta el 2017, entrevistando a expertos en 14 ciudades en cuatro continentes, incluidos cinco países en Europa.

El rodaje inició en 2020, pero se demoró por la pandemia del coronavirus. A principios de 2022 y en el umbral del año en curso editaron y ahora exhiben.

A su hermano Fernando se le preguntó cuán cerca o lejos se está en Puerto Rico del desarrollo de una industria de composta basada en el excremento humano, como en África y otros países.

“El mundo ha cambiado mucho en los pasados 47 años y aún siguiendo este apostolado, María hizo más en dos días a su paso por Puerto Rico que lo que he podido hacer en 47 años, con la prédica de conectarnos con la naturaleza. Cuando María nos dimos cuenta de las dificultades que pasamos y de la desconexión que tenemos con la naturaleza. Dependemos enormemente del sistema eléctrico, de suministro de agua y de la disposición de las aguas sanitarias. En Puerto Rico hay una gran distancia por recorrer. Hemos caminado bastante, pero estamos un poquito más allá de la etapa embriónica del proceso. Pero hay optimismo”, dijo Fernando Abruña, con 47 años dedicado a la arquitectura, carrera durante la cual ha promovido la tecnología que integra la naturaleza con los ambientes tecnológicos o diseñados por el hombre, algo así como un balance entre lo exterior e interior.

“Ahora los que clientes me llegan y me dicen: ‘Abruña, yo quiero una casa que sea autónoma del sistema eléctrico, de acueductos y sanitario, que se integre con los elementos de la naturaleza y no se complique con todas estas tecnologías complejas y complicadas que hemos visto que nos abandonan en momentos de necesidad”.

El filme “Holy Shit” [“Santa Mierda”] “muestra de manera lúdica e informativa que una confrontación abierta con nuestros excrementos, mierda, caca, heces, scheisse, merde, o como sea que lo llamemos, está atrasada, porque no encontraremos soluciones al problema si no hablamos de ello”, comenta el cineasta en la sinopsis del filme.

Posiblemente es el fertilizante orgánico más poderoso, a juzgar por la productividad de las tierras en que se usa y el tamaño y calidad de las cosechas.

Aunque en la “etapa embriónica del proceso”, las sociedades de vanguardia inevitablemente se tendrán que mover a la composta humana para, al menos, asegurar que el agua que les sacia la sed sea lo más pura posible, a pesar de otros peligrosos focos de contaminación expuestos al inicio del artículo.

En 2024 Rubén Abruña aspira a exhibir nuevamente en Puerto Rico el documental, pero con subtítulos en español.

Hoy informó que la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades (FPH) apoyará la producción de la versión en español del documental Holy Shit, además de una gira de la película a través de la isla en marzo de 2024.

“Yo estaré presente durante las presentaciones en compañía de mi hermano, el arquitecto Fernando Abruña Charneco para dialogar con el público. Además, la semana próxima el documental inicia la gira de estreno en una decena de ciudades en Alemania”, adelantó.

Gira por Alemania

27.11 Magdeburg @moritzhof.magdeburg
28.11 Köln @rex.am.ring
29.11 Hamburg @zeisekinos
30.11 Kiel @studiofilmtheater
30.11 Nürnberg @casanuernberg
01.12 Leipzig @passagekinosleipzig
01.12 Düsseldorf @filmkunstkinos
02.12 Aachen @apollo.kino.aachen
03.12 Darmstadt Rex Kino
04.12 Berlin @kantkinoberlin
05.12 München @city.kinos
07.12 Stuttgart Atelier Kino
08.12 Freiburg Harmonie @kinofreiburg
19.12 Berlin @kinotoni

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