En Memoria de Dra. Carmen Alicia Morales
Presidenta Asociación Historia del Viejo San Juan
Por Carlos Montalvo-Mont
Arbolista Paisajista
El árbol Cassia Fistula ha encontrado su lugar en Puerto Rico, gracias a su belleza y adaptabilidad.Su historia en la isla se remonta a la época colonial y se ha convertido en una parte querida del paisaje tropical de Puerto Rico.
Los colonizadores españoles trajeron consigo una variedad de plantas y árboles de diferentes partes del mundo, y la Cassia Fístula fue una de las especies que se introdujo en la isla. A lo largo de los años, el árbol conocido también como Caña Fistula se ha propagado de manera natural en Puerto Rico y ahora se puede encontrar en diversas áreas, como parques, jardines y a lo largo de las carreteras.
Recientemente la amiga, Dra. Carmen Alicia Morales, se nos fue a otra dimensión. Historiadora, Escritora, Literata y Presidenta de la Asociación de Historia del Viejo San Juan. Manteníamos diálogos semanales por llamadas telefónicas y mensajes de texto sobre la Historia Medieval y Antigua versus la Historia de los Seres Arbóreos Vivientes.
La Dra. Morales nos comentaba muy a menudo que ella se sentía de la época medieval y yo comentaba que los seres arbóreos y los seres humanos son dos formas de vida distintas que han existido en la Tierra durante períodos muy largos. Aunque ambos nacen, viven y mueren, no se puede determinar exactamente quiénes fueron los primeros en el planeta, ya que surgieron en diferentes momentos de la historia evolutiva de la Tierra.
Los árboles, como los conocemos hoy en día, evolucionaron hace aproximadamente 400 millones de años. Por otro lado, los seres humanos, en su forma actual como Homo sapiens, surgieron mucho más tarde en la historia de la Tierra, hace aproximadamente 200,000 años.
Tanto los árboles como los seres humanos tienen ciclos de vida similares en términos de nacimiento, crecimiento y muerte. Los árboles comienzan su vida a partir de semillas, que germinan y se convierten en plántulas. Con el tiempo, las plántulas se desarrollan en árboles maduros que producen flores y frutos para la reproducción. A medida que los árboles envejecen, pueden experimentar cambios en su salud y resistencia, y eventualmente mueren debido a enfermedades, daños ambientales o envejecimiento natural.
Los seres humanos también nacen y atraviesan diferentes etapas de desarrollo, desde la infancia hasta la edad adulta. A medida que crecen, los humanos adquieren conocimientos, habilidades y experiencias que les permiten participar en la sociedad y llevar una vida plena. Sin embargo, al igual que los árboles, los seres humanos también son vulnerables a enfermedades y al envejecimiento, y eventualmente mueren.
Aunque los árboles y los seres humanos son diferentes en muchos aspectos, ambos desempeñan roles vitales en los ecosistemas terrestres. Los árboles, además de proporcionar sombra y refugio para muchas especies, desempeñan un papel fundamental en la producción de oxígeno y la captura de dióxido de carbono, ayudando a mantener el equilibrio del clima.
Los seres humanos, por su parte, han tenido un impacto significativo en la naturaleza y los bosques, utilizando la madera de los árboles para construcción, generando cambios en los paisajes naturales.


Mis creadores y criadores en Cabo Rojo (madre, padre, tíos y tías) le llamaban «caña fístola».
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