El Flamboyán: amor, pasión y fuerza vital

Por Carlos Montalvo-Mont
Arbolista Paisajista

El Flamboyán, conocido científicamente como Delonix regia, evoca sentimientos de pasión, energía, amor y excitación.

Al ver las flores rojas de este Ser Arbóreo Viviente puedes experimentar un impulso emocional positivo o sentirte inspirad@s por su intensidad y vitalidad. Es nativo de Madagascar, África; pero se siembra en las islas de Culebra, Vieques y todo Puerto Rico.

La simbiosis entre los polinizadores y el árbol de Flamboyán es esencial para la reproducción exitosa de esta especie. Los polinizadores, como las abejas, mariposas y colibríes, desempeñan un papel fundamental al transferir el polen de las flores masculinas a las femeninas, lo que permite la fertilización y la formación de semillas.

Al ser un árbol de hoja caduca, arroja sus hojas durante ciertas épocas del año, lo que ayuda a mejorar la fertilidad del suelo, fijar nitrógeno y conservar la humedad. Además, su denso follaje proporciona sombra y refugio para otras especies de plantas y animales. También se utiliza para proporcionar sombra, ya que sus grandes ramas y hojas ofrecen una cobertura densa.

El árbol de Flamboyán puede verse afectado por insectos como Pulgones, Escamas, Roya, Mildiu y podredumbre de las raíces. El color rojo vibrante de las flores del Flamboyán genera una sensación de alegría y admiración al contemplar el árbol en floración. El color rojo también puede contrastar de manera llamativa con el entorno verde circundante, lo que resalta aún más su apariencia.

Aunque el color más común de las flores del árbol de Flamboyán es el rojo, también existen variedades y cultivares que producen flores de color amarillo. Estas variantes amarillas son el resultado de mutaciones genéticas naturales o de hibridaciones selectivas realizadas por los cultivadores.

Recuerda que el árbol de Flamboyán es de crecimiento rápido y tiene un sistema de raíces extenso, por lo que debes considerar el espacio disponible y los posibles impactos en estructuras o infraestructuras cercanas. Las semillas de Flamboyán también se utilizan en la creación de joyería y artesanías. Pueden ser pulidas y convertidas en collares, pulseras u otros accesorios. También se pueden incorporar en trabajos de arte o en proyectos decorativos, como la fabricación de cuencos o figuras.

La ciudad de Peñuelas, Puerto Rico, conocida como El Valle de los Flamboyanes celebra el Festival del Flamboyán, en el mes de julio. La flor del flamboyán es la flor nacional en Haití y en Michoacán, México. En los Estados Unidos crece solamente en Florida. En Argentina se le conoce como Chivato. En Venezuela es acacia, en Perú es ponciana, en la región central de México le llaman tabachín y en Costa Rica y Nicaragua se le llama malinche.

El árbol de Flamboyán debe tener un solo tronco, sin codominantes; con una estructura fuerte para así evitar que sus ramas se puedan dividir y se partan en las uniones, sus ramas laterales deben ser por lo menos la mitad del diámetro del tronco para que esto ayude a que el árbol fortalezca.

Puede crecer 45 pies de altura y vivir más de 60 años. Gracias a la belleza de sus flores el árbol es apreciado como uno de los más emblemáticos de la flora Puertorriqueña. Cuidado con sus raíces , siembralo a 10 pies de distancia de cualquier estructura y con un sistema de control de raíces.

Los invitamos al 1er Festival de Polinizadores de Puerto Rico en El Portal de El Yunque el próximo lunes, 19 de junio de 2023 de 10:00am – 3:00pm.

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