El arte de unir fuerzas en Puerto Rico

Dr. José (Papo) Coss

Colaboración para Prensa sin censura

La fundación de la “Alianza de País 2024”, trasciende por mucho la tímida “concertación de fuerzas”, que decidió el tradicional Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), fundado en el 1946, aunque esta representa un paso de avance.

La verdad es que en esta coyuntura histórica sin precedentes, le toca a los Movimientos Sociales -en lucha por reivindicaciones inmediatas- asumir por primera vez una función protagónica, incluyendo de manera esencial, a las fuerzas sindicales progresistas.

No se trata de pretender ponernos de acuerdo en todo. Más bien hay que estar conscientes de la complejidad del proceso de unidad en la acción y mantener -como hasta ahora- una postura de diálogo respetuoso.

Solo así podremos lograr consensuar una agenda común, con humildad, sin la arrogancia que ha caracterizado, a un sector del independentismo tradicional.

En esa dirección sensata de unidad, con todas las fuerzas vivas de nuestra sociedad, hemos avanzado significativamente desde la Resolución aprobada por el Movimiento Victoria Ciudadana (MVC), el 20 de Febrero, del 2022.

Le ha tocado al MVC el papel de precursor y punta de lanza, de esta “Alianza de País,” luego de sorprender y convertirse en la tercera colectividad política de Puerto Rico, en su primera participación electoral del 2020 y la primera en la capital de San Juan.

Todos estos logros, sin utilizar el apoyo económico del Fondo Electoral, del que disfrutan los demás partidos.

El camino de diálogos, recorrido durante casi 16 meses ha sido muy esperanzador, pues las condiciones objetivas están maduras para poder dar un salto cuantitativo y cualitativo en las elecciones del 2024.

Se siente el clamor del pueblo, de acabar con la corrupción y el pillaje del gran capital extranjero y de sus intermediarios locales neoliberales o privatizadores de los servicios públicos.

Sin duda, la grave crisis económica, política y social del país, ha provocado una toma de consciencia de la necesidad de un giro histórico, con la derrota de la partidocracia colonial y anexionista en el 2024.

Ese objetivo es alcanzable, sólo si se dan tres (3) condiciones básicas: un sentido del momento histórico favorable a la alianza, una actitud de desprendimiento al negociar de buena fe y la capacidad de colocar siempre primero, el bienestar de todo nuestro pueblo.

Los próximos meses serán cruciales para alcanzar la meta de sentar las bases políticas y organizativas de lo que también llamo la “Alianza de la Esperanza.”

Esta deberá constituirse en una Asamblea Nacional de Pueblo, que cuente con una representación significativa de la juventud, de los ambientalistas, de los adultos mayores y pensionados, de los defensores de derechos humanos, de la diáspora y sobretodo, del pueblo trabajador.

Si nos juntamos más allá de intereses particulares y aprendemos por fin el arte de unir fuerzas, habremos entrado en una nueva etapa esperanzadora, de victorias ciudadanas y por la descolonización.

De esa manera, abriremos el camino a un Puerto Rico próspero y con la calidad de vida que merecemos.

¡Manos a la obra!

Foto/Facebook

Un comentario en “El arte de unir fuerzas en Puerto Rico

  1. Algunos líderes de distintos grupos independentistas y soberanistas (PIP, MINH, Partido Nacionalista, Diálogo Soberanista, MVC y otros), contrario a toda lógica, se creen que divididos somos más. Rechazando el diálogo serio y poniendo sus egos siempre por delante del país, hacen trizas cualquier asomo de unidad y harán trizas la república, si se logra algún día. Unos proponen la lucha armada, aunque son incapaces de tirar un petardo y saben que la mayoría del pueblo la rechaza. Prefieren los discursos de barricada a la educación política. ¿Son realmente independentistas y soberanistas o solo hologramas?

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