Contaminan el Río Espíritu Santo

JAIME TORRES TORRES

Periodista y Editor

PRENSA SIN CENSURA

A veces las descargas de cemento líquido y aceite usado descienden por el Río Grande, que nace en Guzmán Arriba en El Verde y es tributario del Río Espíritu Santo, más abajo de La Paseadora en la PR-3.

En el puente que conecta Guzmán Abajo con El Verde hay un enorme tubo subterráneo que, al lado de la cuneta, desborda aguas residuales y de dudosa procedencia en el cuerpo de agua.

La contaminación del Río Espíritu Santo ya no es del todo siniestra.

La Agencia Federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) confirmó a Prensa sin censura que la compañía Power Precast Products Corp. (PPP) tiene permiso para descargar sus desperdicios en la Quebrada Blasina, localizada en la finca homónima que colinda con la Reserva Natural del Río Espíritu Santo.

Las aguas de la Quebrada Blasina desembocan en un humedal y parte de un manglar cuyos canales conectan con el Río Espíritu Santo, que a su vez termina en la playa de Coco Beach, cerca de un hotel cinco estrellas.

EPA compartió documentos oficiales con este medio que confirman el disparate ambiental de consecuencias insospechadas en la biodiversidad y el balance ecológico en el lugar.

En una finca de 13,8 acres, ubicada al norte de la carretera PR-955, km 0.9 del Barrio Jiménez en Río Grande, operan Marxuach Precast Products Corp. (fábrica de vigas prefabricadas de doble «T» y paneles de hormigón), Power Precast Products Corp. (productos prefabricados de hormigón como postes de luz y alcantarillas) y PPI Ready Mix, que suministra el hormigón para fabricar los productos.

En el documento EPA solicita se detallen los contaminantes o constituyentes contaminantes asociados con cada actividad industrial que podrían descargarse en las aguas pluviales. Power Precast Products Corp (PPP) enumera almacenamiento y manipulación de aditivos químicos (para mezcla de hormigón), almacenamiento de bidones de aceite, de arena y agregados y tanques de almacenamiento de combustible y gas propano.

En el renglón de las medidas de control para cumplir con los límites de efluentes, aseguran que “la escorrentía en toda la instalación se dirige a través de la nivelación del sitio y la alcantarilla de tormenta en un tanque de sedimentación”.

El área de acción, sin embargo, incluye la instalación industrial y un área de humedales ubicada al norte de la parcela. “Esta zona de humedales recibe la descarga de aguas pluviales antes de su descarga en Blasina Creek”, versa el documento.

En el pasado la empresa de cemento perteneció a Bermudez & Longo. Proveen postes, cajones, tanques soterrados, manjoles y otros a AEE, Tren Urbano y DTOP, entre otras agencias, según informó el ex alcalde César Méndez Otero.

Se beneficiaron de un decreto de 90% de exención contributiva.

Además de las aguas, tienen problemas de polvos fugitivos en las comunidades adyacentes en Coco Beach.

Confirman contaminación

Aunque desconocía de la operación de Power Precast Products Corporation, los pescadores del Río Espíritu Santo confirmaron a este medio la contaminación del cuerpo de agua, el único navegable en Puerto Rico.

“Algo desde algún lugar están soltando en el Río Espíritu Santo. He visto aceite para el área de La Paseadora y por las mañanas aquí en la pescadería se ven las manchas. También de la planta de filtración descargan aguas con cloro al lado de donde sale La Paseadora. Aquí ya no hay camarones ni cocolías. Esa agua contaminada aleja las colonias de peces. Necesitamos que el alcalde mejore esto y que controle las descargas en el río. Eso de las aguas usadas se le ha dicho”, dijo el veterano pescador Cruz Antonio Pérez Miranda.

Vecinos del sector aseguran a Prensa sin censura que en el pasado hubo multas por presuntas violaciones a leyes ambientales federales.

Tubo que descarga aguas residuales al Río Guzmán, tributario del Espíritu Santo. En el fondo se observa sedimentación parecida al cemento. Se desconoce la compañía que descarga en este lugar.
Power Precast Products Corp
Fotos/Prensa sin censura

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